El grupo de vecinas y vecinos que piden a las autoridades municipales y federales verificar el desarrollo de la remodelación y ampliación de la Catedral de la Santa Cruz de Cancún, en el Ombligo Verde, frenar las obras y aplicar sanciones de comprobarse un probable daño ambiental, considera que el proyecto impulsado por la Diócesis Cancún-Chetumal no es compatible con la Reserva Ecológica que rodea los lotes que fueron entregados en comodato hace 25 años y en los cuales se desarrollan los trabajos.
La activista Katerine Ender, quien representa a ese grupo vecinal que habita en la zona, aclaró que pese a que la Diócesis posee la ocupación y tenencia legal de los lotes en donde se edificó la Catedral, “tampoco pueden hacer ahí lo que quieran”, pues “no son dueños del Ombligo Verde”.
En entrevista reiteró que para la remodelación y ampliación se deben sujetar a lo que les fue autorizado de acuerdo con la superficie que les corresponde y respetar las especies protegidas por la Norma Oficial Mexicana 059 (NOM 059), como la palma chit, que se ubican en sus lotes.
Los predios de la Diócesis, en la Supermanzana 33 (Sm 33) quedaron prácticamente a la mitad de la Reserva Ecológica Ombligo Verde, cuando ésta fue decretada en octubre de 2012.

La zona de preservación ecológica está conformada por predios de la Supermanzana 33 (Sm 33) y la totalidad de la Supermanzana 34 (Sm 34).
Lo anterior significa que no se puede desarrollar cualquier tipo de proyecto. El grupo vecinal inconforme con las obras, asegura que se ha talado arbolado y vegetación, lo cual se traduce en impactos a la flora silvestre, aunque los trabajos ocurran en los terrenos de la Diócesis, pues colindan con la Reserva Ecológica.
“Esta licencia (de remodelación y ampliación) se delimita a lo que ya existe; ¡ojo!, igual está mal esa licencia porque están poniendo pilares demasiado grandes, perforando el suelo y esta reserva por algo es reserva, porque el subsuelo (sic) que predomina en Quintana Roo es suelo kárstico”, expresó Ender Córdova.
Una catedral en medio de la selva: Obispo
El 26 de noviembre del 2024 el proyecto de remodelación y ampliación del templo fue anunciado públicamente por el obispo, Pedro Pablo Elizondo, en presencia de la gobernadora de Quintana Roo, “Mara” Lezama y de la presidenta municipal de Benito Juárez, Ana Patricia Peralta.
Lleva por nombre “Catedral de la Santa Cruz”, costará 90 millones de pesos, tendrá un estilo “vernáculo”, que se aleja del estilo minimalista y deconstructivista y constará de:
- un centro de evangelización
- un centro comunitario multifuncional
- una cruz monumental de 25 metros de altura.
Será “una catedral en medio de la selva y una selva en medio de la catedral”, dijo Elizondo en entrevista posterior con NewsDay Caribe y Periodismo Objetivo, el 10 de diciembre de ese mismo año.
“Dentro de la Catedral va a continuar la selva, en las paredes, en las jardineras, en la puerta de entrada son arcos y entre arco y arco hay árboles”, aseguró.
Durante aquella conversación, el obispo informó que también se contempla aprovechar uno de los tres cenotes ubicados en los terrenos, como una suerte de pila bautismal.
El proyecto de la ampliación de la Catedral de la Santa Cruz de Cancún en su totalidad –explicó en su momento– contempla la transformación integral del recinto eclesiástico para cumplir con los lineamientos establecidos tras el Concilio Vaticano II, “porque una iglesia después del Vaticano II, no es solamente un recinto, sino son tres”, mencionó.

La iniciativa comprende tres componentes:
- un espacio celebrativo
- un centro de formación en la fe
- un centro de acción social y comunitaria.
La obra se desarrollará por etapas y ya cuenta con un patronato, un equipo técnico y el respaldo de benefactores comprometidos con la ampliación de la Catedral de la Santa Cruz de Cancún.
La primera fase de las obras concluirá el 25 de diciembre de este año y, posteriormente, se desarrollarán la segunda y tercera fases: el centro de evangelización y el centro comunitario, respectivamente.
Cada una de las tres fases se estima en aproximadamente 30 millones de pesos, aunque se prevé una reducción de costos mediante donaciones en especie.
La ampliación se ejecuta –reiteró– en lotes donados para la construcción de la Catedral, en una zona donde –consideró– existen áreas verdes desaprovechadas.
El obispo sugirió que esas áreas podrían “integrarse en el futuro” para crear un espacio público de convivencia familiar similar a la Plaza de las Palapas, y que funcione en sintonía con la Catedral de la Santa Cruz de Cancún.
“Esto es nada más el terreno que está en donación completa. Claro que del otro lado, hay terreno que ojalá, en algún momento, las autoridades también consideren hacer un parque, que sea en fusión, en simbiosis o sintonía con la iglesia, porque es un lugar de recreación y esparcimiento familiar y está desaprovechado (…)
“Pero sí se podía aprovechar todo el terreno para hacer un centro de esparcimiento lineal, vamos a decir, como el Parque de las Palapas. Ahí va la gente a pasearse, a tomarse (sic) sus marquesitas, sus esquites y estar ahí, muy a gusto”, indicó.
Como parte de la función social de la Catedral, ya operan en el sitio un Banco de Alimentos de Cáritas.
Se trata de insumos donados desde hace 20 años por médicos y hospitales para personas que no pueden costearlos.
“La Catedral los distribuye a la gente más amolada que no puede pagar medicamentos muy caros”, manifestó.
También se prevé la habilitación de un centro de escucha y otras formas de apoyo comunitario.
El diseño arquitectónico de la Catedral de la Santa Cruz de Cancún fue elaborado por la Universidad Anáhuac –precisó– a través del director de su Escuela de Arquitectura, con aportaciones del equipo pastoral para adecuarlo a las necesidades litúrgicas y climáticas de Cancún.
Se rechazaron proyectos anteriores por basarse en estilos urbanos y ajenos al entorno natural de la ciudad y, en su lugar, se adoptó un estilo vernáculo, que utilizará materiales locales como piedra, madera y palapa e integrará la vegetación existente en el diseño del templo, aseguró.
“La propuesta contempla una catedral en medio de la selva, y una selva en medio de la catedral”, sostuvo, para añadir que los árboles serán incorporados al diseño entre arcos y jardineras. Según el obispo, este enfoque responde al clima de la región y al entorno ecológico del terreno.
La cruz monumental de 25 metros que genera controversia
En aquella conversación confirmó que será instalada una cruz monumental de 25 metros de altura sobre una base en forma de pirámide con 12 escalinatas.
“Así pasó cuando llegaron los cristianos y los conquistadores o los españoles, llegaron y plantaron una cruz encima de la pirámide, y eso fue el signo de que llegó el cristianismo.
“La cruz es el signo del cristianismo. Entonces, ellos ponen la cruz y ahí comienza la evangelización”, expresó.
Subrayó que su colocación estaría sujeta a los permisos que otorgase o no la autoridad municipal.

Ante la preocupación por la altura de la estructura en una zona habitacional expuesta a huracanes, respondió con un cuestionamiento:
“¿Cuánto miden las antenas? Yo creo que más de cinco, unos 30, 40 metros, pero bueno, lo que las autoridades autoricen, porque para eso estamos, para obedecer a las autoridades y tener todos los permisos.
“Pero es una cosa simbólica, no es una cosa habitacional, no es una cosa comercial, es un símbolo y nos ayuda a tener sentido de identidad y de pertenencia”, manifestó.
La capilla bautismal, en un cenote
Otra de las intervenciones previstas es la habilitación de un cenote como capilla bautismal.
En el predio –indicó– existen tres cenotes naturales, actualmente cerrados y delimitados con rejas. La intención es limpiar uno de ellos para adecuarlo con fines litúrgicos, en particular para los bautismos, en alusión a los primeros cristianos bautizados en territorio mexicano.
“El cenote va a ser la capilla bautismal donde se bautizan, porque también aquí en Quintana Roo fueron los primeros cristianos bautizados, mexicanos: Julián y Melchorejo (…)
“Hay tres cenotes. Uno está allá, otro está allá y otro está acá” –señaló para ubicarlos en el sitio– “están tapados… hay una reja alrededor porque es una cueva. Entonces ya están, nada más es cuestión de limpiarlos”.
Según el obispo, la limpieza del cenote no implicará una modificación destructiva y sobre si ya se contaba con la autorización para darle el uso planteado, respondió:
“La autorización de hacer un… o sea, de limpiar un cenote, pues casi casi es un favor que le haces al gobierno. Y luego, pues, si va a ser para bautisterio, pues hay gente que ya le sabe. ¿Sí conoces Xcaret, ¿verdad? Pues hay gente que sabe muy bien de eso y lo hace muy bien”, manifestó, sin precisar su referencia.

La Catedral de Santa Cruz y las obras complementarias aledañas, no solo pretenden emular a otros espacios religiosos en la ciudad, como “María Desatadora de Nudos”, sino que sustituye la propuesta anterior de construir una catedral en el Malecón Tajamar, admitió.
“Está clausurado aquello. No hay manera de que se destrabe. Creo que lo proclamaron ya zona protegida”, mencionó. Al destacar la función religiosa y comunitaria de las obras.
“Si se trata de un centro comunitario, pues hay gente que a lo mejor no es tan religiosa o tan creyente, pero sí le gusta que ayudemos a la gente”, afirmó.
¿Y ese tipo de proyecto, se autorizó?
Cuestionada sobre si el proyecto de la Diócesis es compatible con una Reserva Ecológica, Ender Córdova respondió que no, pero aclaró que se desconoce si fue aprobado tal cual lo describió el Obispo.
“Este proyecto no cuenta con autorizaciones. Desconocemos que esté legalmente autorizado. Solamente lo que es la remodelación y ampliación de lo ya construido. Ahora, hay que estar pendientes y vamos a pedir informes a Desarrollo Urbano por si hay alguna solicitud de más licencias, permisos o autorizaciones.
“Y las acciones legales que estamos tomando sirven para cerrar la posibilidad de que estas personas se salgan con la suya y hagan alguna modificación del cenote. Eso no es legal. No es compatible modificar la estructura natural de un cenote, está prohibido por la ley”, respondió.
La activista señaló que se prepara un dictamen sobre la existencia de los cenotes, que será entregado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

En cuanto a la cruz, reiteró que por sus dimensiones, tendrían que pilotear y fracturar el suelo, lo cual la haría incompatible, porque aunque esté en terrenos de la Diócesis, está inmerso en la zona de influencia de la Reserva Ecológica.
“No es cualquier terreno. Es un terreno que pertenece al decreto dentro del polígono, del cual solo la parte delimitada para la Prelatura es la que se tiene que usar, como una permuta, uso y disfrute, no más. No les da la totalidad como dueños porque es de uso público también”, concluyó.








