El hartazgo de la población playense por un apagón de la CFE que duró varias horas generó el bloqueo y quema de llantas en la avenida Constituyentes, entre arteria vial Lilis, así como la acción de los policías municipales porque existió la amenaza de incendiar el nuevo Chedraui, luego que vecinos acusaran a los empleados del supermercado de presuntamente afectar el cableado, luego de hacer una zanja en la avenida Constituyentes.



El punto más álgido fue cuando la misma población sacó basura del mismo Chedraui y prosiguió a quemarla para bloquear la vialidad de las avenidas Constituyentes y Lilis, lo cual se volvió sumamente peligroso, ya que a menos de 100 metros se encontraba una gasolinera de Pemex y una dispensadora de gas LP.
La ciudadanía pedía a gritos que los elementos de la CFE dieran la cara y solucionaran que, una vez más, no tengan electricidad.
Asimismo, los jóvenes, como Manuel, indicaron que ellos quieren que se cumpla con el servicio público que pagan y que no requieren que los gobiernos gasten en eventos como conciertos de música, para que le den prioridad a lo que verdaderamente es una necesidad.
Los vecinos no pueden descansar con las altas temperaturas que imperan en las noches y salir a trabajar al siguiente día.
Mientras tanto, hubo familias que prefirieron resguardarse, al darse cuenta de que la gasolinera y la despachadora de gas LP estaban en las inmediaciones de las quemas provocadas.
Las madres de familia comentaron que no dejarían que los empleados del supermercado tuvieran energía eléctrica si ellos no contaban con el servicio que puntualmente pagan.
Las personas afectadas provienen de los fraccionamientos Xcacel, Misión Las Flores y Palmas I, quienes desde la tarde del pasado 10 de agosto estaban organizándose para bloquear vialidades.
Y es que, en menos de una semana, estos habitantes vuelven a padecer por no tener electricidad y sufrir por las altas temperaturas que hay en este verano.
El joven Antonio destacó que, después de sufrir por tantos apagones y las inclemencias del enorme calor y la humedad, ha escuchado de muchos de sus vecinos la idea de vender o rentar las casas que, con mucho esfuerzo, adquirieron, ya que es insoportable no tener electricidad.
Puntualizó que muchas de las familias se dispersaron con sus hijos por el temor de que alguna chispa alcanzara la gasera LP, los tanques de diésel del supermercado Chedraui y la gasolinera Pemex, que estaba a menos de 100 metros.
Destacó que él, como el resto de sus vecinos de Palmas I, todavía tuvo que padecer por el humo que se dispersaba hacia sus viviendas.
Una vez restablecida la electricidad, los habitantes literalmente corrieron a sus viviendas para poder dormir y reponer las horas perdidas, mientras los agentes de Protección Civil se encargaron de terminar de sofocar las llamas.








