La Riviera Maya enfrenta un desafío crítico: la erosión de sus playas, un problema que, según expertos, no podrá resolverse sin una recuperación paralela de la barrera coralina. Así lo afirmó Tony Cháves, presidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, quien señaló que cualquier intento de rehabilitar las playas será insuficiente si no se toman medidas para salvar los corales.
“Sin eso, la recuperación de playas será complicada, porque se rehabilitarán, pero en un par de años volverán a erosionarse”, advirtió Cháves. “Las barreras de coral son un tema delicado. Muchos se están muriendo debido a varios factores, entre ellos el sargazo y el calentamiento global”. El presidente de la asociación destacó la importancia de abordar estos problemas de forma conjunta, asegurando que “la recuperación de playas debe ir de la mano de la recuperación de barreras coralinas”.
Este llamado se produce en un contexto donde el gobierno local, liderado por la presidenta municipal de Solidaridad, Estefanía Mercado Ascensio, reconoció la dificultad de financiar un proyecto integral de rescate de las playas. Aunque aseguró que se están evaluando opciones, Mercado Ascensio destacó que las áreas donde la erosión es más urgente son el centro de Playa del Carmen, específicamente entre los muelles fiscal y de Ultramar.
Cabe recordar que el primer proyecto de rescate de playas fue aprobado en 2009 y comenzó a ejecutarse en 2010, con un plan a diez años que se ha prorrogado desde entonces. Esta iniciativa abarca desde el muelle fiscal hasta la zona de Xcalacoco, aunque, según las autoridades locales, es necesario ampliar los esfuerzos.
El octavo regidor, Fernando Muñoz, encargado de las Comisiones Edilicias de Turismo, Ecología y Medio Ambiente, explicó que las indicaciones de la presidenta municipal son priorizar las zonas más populares, como Punta Esmeralda y el Parque Fundadores. “Estaremos trabajando para que las playas públicas estén limpias, certificadas y en buen estado”, señaló Muñoz. Además, subrayó la importancia de garantizar que los habitantes de Solidaridad, quienes contribuyen con sus impuestos, también puedan disfrutar de estos espacios, sin dejar de lado la relevancia del turismo para la economía local.
Muñoz aseguró que ya existen planes para la recuperación de las playas, los cuales serán presentados por la presidenta municipal en su debido momento. Sin embargo, Tony Cháves no ocultó las dificultades económicas que implica este tipo de proyectos. Según el líder hotelero, la inversión requerida es considerable. En la plataforma México, donde se presentan grandes proyectos de inversión, se estima que la recuperación de una línea costera de 5 kilómetros en la Riviera Maya podría costar más de 873 millones de pesos, mientras que un tramo de 8.6 kilómetros en Playa del Carmen tendría un costo cercano a los 760 millones de pesos.
Entre las propuestas de solución, Cháves destacó el uso del sargazo como material para crear barreras de coral artificiales. “Ya hemos realizado algunas pruebas piloto y los resultados son prometedores. A la semana de instalar las barreras, ya había vida marina en ellas. Incluso después de un par de huracanes, han resistido”, señaló, sugiriendo que este podría ser el camino a seguir.
La crisis de erosión no afecta solo a la Riviera Maya. Cháves mencionó otros destinos, como Cancún, donde también se espera que las autoridades informen pronto sobre la gravedad de la situación en las costas de Quintana Roo. Mientras tanto, la necesidad de una estrategia integral que combine el rescate de las playas con la protección de los ecosistemas marinos se hace cada vez más urgente para asegurar el futuro del turismo en la región.








