La Desarrolladora de la Riviera Maya (Derimaya), creada durante el gobierno de Joaquín Hendricks Díaz para regularizar la Colonia Luis Donaldo Colosio, se quedó únicamente con tres propiedades tras devolver a la Federación las 128 hectáreas que integran este asentamiento.
Según el Registro Público de la Propiedad y el Comercio, el predio Chenzubul, conocido como el último pulmón verde de la zona costera, ya no forma parte del patrimonio de Derimaya. Ahora pertenece a un particular, lo que abre la posibilidad de que en el futuro se desarrolle un proyecto hotelero o habitacional en este espacio, situación que preocupa a un gran sector de la población que exige conservarlo como área de densidad cero.
Las propiedades restantes de Derimaya
Derimaya, que actualmente enfrenta procesos legales por falta de transparencia en el manejo de fondos desde 2021, conserva tres propiedades:
- El edificio de operaciones: Localizado sobre la avenida Colosio, entre las avenidas 30 y 35, el cual fue asegurado en enero pasado por la Procuraduría General del Estado como parte de las acciones legales contra el organismo.
- Un predio en la Colonia Colosio: Situado en la calle 54, entre avenidas 40 y 45.
- Un predio en el fraccionamiento Sac Pakal: Localizado sobre la avenida 50 con calle 38, junto a la tienda Boxito, actualmente sin construcción alguna.
Incertidumbre por el futuro del pulmón verde
El predio Chenzubul, de más de 40 hectáreas y ubicado en la zona costera entre la avenida CTM y la calle 88 Norte, ha sido señalado como un área de gran valor ecológico. Dividido a la altura de la calle 72, que conecta con el acceso a la playa para perros, este espacio fue solicitado por Julio Cano, fundador de la Colonia Colosio, para ser destinado como área verde durante el mandato del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
En el Cabildo de Solidaridad, durante la administración 2021-2024, se propuso declararlo de densidad cero, iniciativa encabezada por el fallecido regidor Marciano Toledo Sánchez. Colectivos culturales también han pedido que el predio se conserve como parque ecológico y espacio para actividades culturales.
No obstante, su destino permanece incierto, ya que actualmente no pertenece ni al gobierno ni a Derimaya, ahora prácticamente extinta.
Demanda ciudadana
Vecinos y colectivos locales insisten en la importancia de preservar este predio como área verde, argumentando que su pérdida significaría un grave impacto ambiental y urbano para la zona. A pesar de los llamados ciudadanos, la situación legal y administrativa del predio no ha sido esclarecida.








