La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Quintana Roo advirtió que la desaceleración económica que enfrenta el país representa un riesgo directo para la estabilidad y el desarrollo económico del estado, debido a su alta dependencia del turismo, que representa más del 80 por ciento de la actividad económica local.
Jovita Portillo Navarro, presidenta de este organismo empresarial en la entidad, explicó que cualquier afectación al consumo interno, caída en la inversión o incremento en la incertidumbre jurídica en el país puede traducirse en una reducción del flujo turístico nacional hacia destinos del estado, con consecuencias para sectores relacionados como el transporte, la restauración y los servicios turísticos.
“El reciente llamado de alerta lanzado por Coparmex sobre el estancamiento económico en México tiene implicaciones profundas y urgentes para Quintana Roo.
Advertising Advertising“Como estado altamente dependiente del turismo que representa más del 80% de su economía, cualquier debilitamiento del consumo interno, caída en la inversión o incertidumbre jurídica amenaza directamente su principal motor de desarrollo”, expresó.
Además del posible descenso en el número de visitantes nacionales, la organización empresarial señaló que se podrían frenar nuevas inversiones hoteleras y disminuir la demanda de servicios, lo cual tendría un efecto directo en el empleo y los ingresos de las familias locales.
Lo anterior tendría como consecuencia un impacto social que podría derivarse de una menor actividad económica en la región.
“Si la economía nacional sigue desacelerándose, menos turistas mexicanos llegarán a nuestros destinos, se frenarán inversiones hoteleras y se resentirán sectores como el transporte, la restauración y los servicios turísticos”, indicó.

Portillo Navarro indicó que el 90 por ciento de los negocios en Quintana Roo están clasificados como micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), muchas de ellas operando en la informalidad.
Bajo ese contexto, una contracción de la economía nacional puede provocar un aumento en el cierre de negocios, un retroceso en el número de registros patronales ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y un incremento en la pérdida de empleos formales, generando mayor vulnerabilidad social.
Tensiones con Estados Unidos agravan el panorama
La dirigente empresarial también señaló que las recientes tensiones comerciales entre México y Estados Unidos —principal mercado emisor de turistas a Quintana Roo— representan un riesgo adicional.
“La amenaza de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos, nuestro principal mercado turístico, añade un riesgo adicional.
“Si las tensiones escalan, podrían encarecer importaciones clave, debilitar el peso y hacer menos competitivo al Caribe mexicano”, advirtió.
La eventual imposición de nuevos aranceles podría encarecer importaciones relevantes, debilitar la moneda nacional y restar competitividad al Caribe Mexicano como destino turístico.

Portillo Navarro destacó, además, que la inversión pública federal ha registrado una caída significativa, lo cual podría afectar directamente al desarrollo de infraestructura turística, obras sociales y programas de apoyo, especialmente en comunidades rurales del sur del estado.
Esto podría debilitar la cohesión social y limitar las oportunidades de crecimiento equilibrado en la entidad.
La empresaria planteó la necesidad de una estrategia coordinada para enfrentar los efectos del estancamiento económico.
Como propuestas enlistó la formalización y protección de las Mipymes, la diversificación de la economía más allá del sector turístico, el fortalecimiento de la seguridad como elemento de atracción para la inversión y la promoción turística en nuevos mercados como Asia, Europa y Canadá.
Análisis de la economía nacional
La postura fijada por Portillo Navarro obedece al análisis nacional presentado por la Coparmex, que alerta acerca de que la economía nacional muestra señales de debilitamiento, con riesgos de estancamiento durante lo que resta de 2025.
Según ese análisis, aunque algunos indicadores presentan avances marginales, no son suficientes para revertir la tendencia.
En un documento consultado por NewsDay Caribe, se cita la caída en la inversión fija bruta, que en abril mostró una disminución del 9.1 por ciento en maquinaria y equipo, especialmente en bienes importados.
La inversión pública también se redujo 24.4 por ciento, alcanzando apenas el 2.3 por ciento del (Producto Interno Bruto (PIB), la cifra más baja en casi tres décadas.
Y, en total, la inversión llegó al 23 por ciento del PIB, por debajo del 25 por ciento considerado necesario para sostener el crecimiento económico.








