Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante
Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante

Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán

Un paisaje espectacular y caprichoso, con un cielo de generosas nubes y tímido sol que, en segundos se apagó al encenderse una intensa, pero fugaz tormenta con nubarrones y hasta relámpagos, fue el preludio para admirar cómo la presencia del Flamenco del Caribe (Phoenicopterus ruber) pintaba de rosa un horizonte de verdes humedales en la Reserva de la Biósfera de Ría Lagartos, área natural protegida que Yucatán comparte con Campeche y viceversa.

Antes de llegar a las rosadas aves, los botes partieron del puerto de Celestún, en la costa yucateca de aguas esmeralda, y avanzaron desde la playa, sorteando el intenso oleaje, mientras la copiosa lluvia aguijoneaba el agua del mar. 

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Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante

El efímero momento se extinguió antes de entrar a la Ría –donde el agua dulce se integra a la salada– en una ruta que incluye el avistamiento de la costa, algún muelle, una edificación histórica y una isla donde los pájaros sobrevuelan o descansan por decenas en la copa de árboles o arbustos.

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Llegado el punto: Bellos, esbeltos, elegantes y discretos; estáticos o en sutil movimiento, aparecen en escena los flamencos rosados del Caribe, una de las especies emblemáticas de la Península de Yucatán y uno de los principales atractivos turísticos de la región.

Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante
Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante

Mientras se les observa, es casi inevitable recordar las palabras de Alexander Dzib, asesor externo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), quien un par de horas antes explicaba que el flamenco es una especie que existe en el planeta desde hace más de 60 millones de años; un ave, incluso mucho más antigua que otras que se conocen en la actualidad.

Pero Dzib habría dicho también que el flamenco rosado del Caribe enfrenta amenazas que crecen a medida en que aumenta la crisis climática.

Destacan –dijo entonces– el incremento de la temperatura y del nivel del mar, las alteraciones en la salinidad de los cuerpos de agua y el golpe de huracanes que afectan sus ciclos reproductivos, hábitats de anidación y disponibilidad de alimento. 

A estas condiciones, que son amenazas del Flamenco Rosado del Caribe, se suman la contaminación, la presencia de microplásticos y las alteraciones causadas por la actividad humana, advirtió, acompañado de su esposa, Mercedes Pérez.

Ambos, con trabajo en la Reserva de la Biósfera de Ría Lagartos y de Celestún,  ofrecieron una charla a periodistas del sureste de México, como parte del taller “Encuentro por los Mares”, organizado por Causa Natura y Mongabay, en Yucatán.

Cambio climático, una de las amenazas del Flamenco Rosado del Caribe

Dzib expuso que los sitios más importantes para observar al flamenco rosado en México, se localizan en Ría Lagartos, Celestún, Las Coloradas y, recientemente, San Crisanto.

En estos lugares –ya sea como sitios de alimentación, reproducción y anidación– las tormentas intensificadas por el cambio climático han provocado el colapso de nidos y la pérdida de huevos y crías, especialmente cuando coinciden con la temporada de reproducción, que va de marzo a agosto de cada año.

El aumento del nivel del mar también afecta zonas en donde estas aves, tradicionalmente, construyen sus nidos, reduciendo la extensión de superficie disponible para ello, o incrementando el riesgo de inundaciones.

Además, la alteración de la salinidad en lagunas costeras, derivada de cambios en los patrones de precipitación, modifica la disponibilidad de Artemia salina –un pequeño crustáceo que habita en aguas salobres– y de microalgas, organismos de los que se alimentan los flamencos mediante filtración con el pico. 

Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante
Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante

Esta especie puede pasar hasta el 80 por ciento del día alimentándose y requiere hasta 300 gramos diarios de alimento, precisó el especialista.

Entre las amenazas adicionales que enfrenta la especie –añadió– también se encuentra la presencia de glifosato y metales pesados en cascarones de huevos en otras zonas dentro de su ruta, lo que ha encendido alertas sobre posibles impactos similares en otras regiones. 

En ambientes modificados por actividades humanas, la proximidad de residuos sólidos y descargas de aguas residuales podría representar un riesgo para los flamencos y su entorno, subrayó.

Las malas prácticas del turismo también afectan. Si bien ha reducido la caza, la presencia constante de embarcaciones o personas –a corta distancia– provoca que los flamencos les perturben, propiciando que levanten el cuello como señal de alerta y suspendan la alimentación hasta por 20 minutos o que abandonen el sitio y no vuelvan.

Población y depredadores naturales

Entre las amenazas del Flamenco Rosado del Caribe están sus depredadores naturales como el cocodrilo y el jaguar. No obstante, irónicamente los cocodrilos, además, construyen sus nidos cerca de ojos de agua dulce, lo que favorece la creación de canales utilizados por los flamencos para hidratarse. 

Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante
Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante

Dzib indicó que la población de flamencos rosados en la Península de Yucatán va de 50 mil a 60 mil individuos, aunque se han registrado hasta 120 mil ejemplares en ciertos conteos.

Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante
Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante

Para el 2024 se contabilizó un promedio de 30 mil en Ría Lagartos y Celestún. La especie forma parte de una metapoblación distribuida en varios países del Caribe, incluyendo México, Cuba, Bahamas y Venezuela. 

El peculiar avistamiento en Cancún

Estas hermosas y delicadas aves, al término de su temporada reproductiva, emprenden rutas hacia zonas como Holbox, Isla Blanca, Sian Ka’an y Cozumel, en Quintana Roo, donde su presencia ha sido documentada como parte de un patrón natural de dispersión postreproductiva.

En esa misma ruta figura Cancún. Esa es, precisamente, la razón del reciente avistamiento de flamencos rosados en la zona de manglares del Sistema Lagunar Nichupté, dijo Dzib, a pregunta expresa de NewsDay Caribe.

Su singular presencia en dicho cuerpo de agua causó sorpresa, además de un regalo visual.

Sin embargo, Dzib explicó que su estancia ahí no representa un cambio significativo en los patrones migratorios de esta especie, ni implica que Cancún sea un sitio predilecto para su reproducción o alimentación.

Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante
Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante

Al igual que como sucede con muchas y muchos turistas, Cancún es para los flamencos, solo un sitio de paso dentro de su ruta migratoria.

Estas aves realizan paradas breves en diversos puntos del Caribe mexicano para descansar antes de continuar hacia sus sitios principales de anidación, es decir, Ría Lagartos y Celestún.

La ruta que siguen típicamente va desde Cancún hacia Isla Blanca, de ahí a Isla Contoy, continúa hacia Holbox y, posteriormente, a Chiquilá, acercándose cada vez más a las zonas de reproducción. 

La distancia entre Cancún y Ría Lagartos se estima en aproximadamente 100 kilómetros en línea recta, precisó el especialista.

Así, Yucatán, Campeche y Quintana Roo son reconocidos como parte del corredor ecológico en el que la especie tiene presencia regular.

En todo caso, en el Sistema Lagunar Nichupté una posible amenaza para los flamencos podría ser la presencia de cocodrilos, cuya población ha crecido y algunos individuos alcanzan tallas de entre 2.5 y 3 metros. 

Los cocodrilos son una suerte de depredadores para el  flamenco, pero tampoco generan un impacto considerable sobre estas aves, aclaró Dzib.

El baile del cortejo

Entre los datos curiosos aportados por Dzib, en torno a los flamencos, mencionó que durante la etapa de cortejo, que inicia entre finales de febrero y marzo, realizan exhibiciones sincronizadas en grupos que pueden superar los 10 mil individuos. 

Caminar en grupo, estirar el cuello, abrir las alas y girar la cabeza son parte de sus seductores rituales colectivos

Una vez formada la pareja, participan en la construcción de un nido cónico de barro, de aproximadamente 40 centímetros de altura, diseñado para evitar inundaciones. 

La hembra deposita un solo huevo por temporada, el cual es incubado entre 27 y 31 días. 

Después de la eclosión, la cría permanece en el nido de 7 a 10 días antes de integrarse a un grupo de crías conocido como crèche, donde se reúnen entre mil y 5 mil polluelos. 

Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante
Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante

En 2017 –recordó Dzib– en la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos se registró un caso en el que, de 13 mil nidos, solo sobrevivieron alrededor de 220 polluelos. 

La presencia de perros no controlados ocasionó el abandono de la colonia reproductiva. En contraste, en San Crisanto, en 2002, se estableció un acuerdo comunitario para amarrar a todos los perros durante la anidación. Cualquier animal suelto era capturado y su propietario debía pagar una multa para recuperarlo.

Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante
Cambio climático y humanos, principales amenazas del Flamenco Rosado del Caribe que anida en Yucatán. Foto: Paola Chiomante

Actualmente, en comunidades como Sisal, en Yucatán, donde habitan unas 3 mil personas, se estima que hay más de 10 mil perros, es decir, la población de canes triplica la de gente. 

El crecimiento descontrolado de esta población representa un riesgo directo para las aves, al igual que la falta de estrategias coordinadas para su control, señaló Dzib.

La posible extinción, por las amenazas del Flamenco Rosado del Caribe, provocaría alteraciones en todo el ecosistema, alertó Dizb. 

Al menos 60 especies de aves conocidas como “especies acompañantes” del flamenco, se verían alteradas. Además, podría haber cambios en la cantidad de insectos y algas, lo que provocaría desequilibrios en las cadenas alimentarias de estos ambientes.