Alcohólicos Anónimos busca llegar con su mensaje a personas con discapacidad en Quintana Roo

Luis J. comenzó a ingerir bebidas alcohólicas a los 25 años, todos los días de la semana.

“Dormía unas cuantas horas, despertaba y nuevamente volvía a tomar licor sin importar la marca”, comentó.

Como resultado, poco a poco fue perdiendo la vista, hasta quedar completamente ciego.

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Luis confesó que no esperaba que el alcohol tuviera ese efecto en su organismo. Aunque era consciente de que bebía mucho, pensó que desarrollaría otro tipo de enfermedades por esa adicción, pero nunca imaginó que perdería la vista.

Sus familiares en Ciudad de México decidieron enviarlo a Cancún, donde otros miembros de su familia asistían a un grupo de Alcohólicos Anónimos, y fue así como comenzó su recuperación. Como esta, hay muchas historias más que la sociedad no se imagina, ya que no suelen visualizar a personas con discapacidad teniendo alguna adicción.

En el marco del anuncio de la “15ª Semana Nacional de Alcohólicos Anónimos en Instituciones y Entornos de Tratamiento”, que se llevará a cabo del 21 al 27 de octubre, se dio a conocer una nueva estrategia para llegar a personas con discapacidad.

Jaime A., delegado de Alcohólicos Anónimos en Cancún, reconoció que había poca información respecto a los programas de rehabilitación para personas con discapacidad, debido precisamente a las limitaciones que existen para comunicarse con ellas.

Sin embargo, la agrupación a nivel nacional hizo un esfuerzo para llegar a este segmento de la población, en el cual pocas veces se piensa que puedan tener algún tipo de adicción.

“Son quince millones de pesos los que la agrupación invirtió a nivel nacional para elaborar material especial para personas con discapacidad o comorbilidades que sufran de esta enfermedad”, señaló Jaime A.

Comentó que aún no se tienen cifras nacionales o estatales de cuántas personas con discapacidad son alcohólicas, ya que muchas viven en un ambiente controlado dentro de su núcleo familiar. No obstante, se espera contar con estos datos tras el evento.

Se estima que personas con discapacidades físicas, auditivas, visuales y del habla consumen entre un 40 y un 50 por ciento más alcohol que un alcohólico común.

El alcoholismo es uno de los principales problemas que enfrentan estas personas, debido muchas veces a la depresión o ansiedad que les genera su discapacidad, afectándoles en los ámbitos social, laboral y personal.

Entre el material dispuesto por la agrupación se encuentran libros y folletos del programa de los 12 pasos en braille. También hay videos con subtítulos para personas sordomudas, además de personal especializado en lenguaje de señas mexicanas.

“Todo esto será utilizado durante esta semana de información para llegar a personas con alguna discapacidad”, concluyó Jaime A.


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