“Mi objetivo como creador escénico es llegar al público y transformar una parte de su vida: un pensamiento, una emoción o una forma de ver el mundo; que descubra y recuerde algo de lo que compartí” – Óscar Ramos

Cuando Óscar Eduardo Ramos escribe una obra de teatro, su mirada está puesta en el impacto que cada historia puede generar: despertar emociones, provocar reflexión y acompañar al público más allá del telón.
Desde su llegada a Cancún, hace poco más de una década, esa idea ha marcado su camino. En la ciudad encontró el espacio necesario para dar vida a los proyectos que durante años había imaginado.
| En NewsDay Caribe abrimos una ventana al alma de nuestra región con “Historias de Playa”, un espacio donde cada semana daremos voz a quienes han construido, transformado y dado identidad a este rincón del país. Desde las arenas de Playa del Carmen, Tulum, Cancún, Cozumel, hasta Chetumal, compartiremos conversaciones íntimas con mujeres y hombres cuyas vidas están entrelazadas con el crecimiento y la esencia del Caribe mexicano. Son relatos que nacen frente al mar, cargados de memoria, esfuerzo y pasión, y que hoy queremos preservar como huellas vivas de una tierra que no deja de reinventarse. ¿Tienes una historia que contar sobre el Caribe mexicano? Queremos escucharte. Escríbenos y forma parte de Historias de Playa. Contáctanos en: [email protected] En esta entrega presentamos a Óscar Ramos, comunicólogo, creador escénico, actor y director de Caja Creativa Teatro, quien impulsa el teatro independiente en Cancún para crear comunidad, abrir oportunidades a nuevos artistas y transformar vidas a través de las historias. |
Cancún una ciudad para sus propias historias
En entrevista para NewsDay Caribe, Óscar Eduardo Ramos nos relató como fue que estudió la licenciatura en Comunicación, desarrolló su carrera en medios de comunicación, mientras mantenía su formación teatral y cultivaba su pasión por escribir historias.
A los 15 años comenzó a tomar talleres y cursos de teatro, una decisión que marcaría el inicio de su trayectoria artística.
Su llegada al Caribe Mexicano respondió a una oportunidad laboral, pero con el tiempo descubrió que Cancún también podía convertirse en el lugar donde construiría su propio camino como creador escénico.
“Sentía que necesitaba buscar un lugar donde pudiera hacerlo sin agobiarme por el tiempo que exige la vida”, recordó.
Una trayectoria construida desde la formación y la creación escénica
Con más de 15 años de trayectoria en el teatro, Óscar Ramos ha desarrollado su carrera como actor, dramaturgo, director y creador escénico, participando en múltiples montajes presentados tanto en la Ciudad de México como en Quintana Roo.
Su formación artística se ha enriquecido a través de talleres impartidos por reconocidos profesionales del teatro, el teatro musical, la danza y el canto, entre ellos Pablo Rodríguez, Anahí Allué, Natalia Sosa, Óscar Carapia, Alberto Lomnitz, Elman Trevizo, Martín Camacho, entre otros maestros.
Además, ha complementado su preparación con estudios en escritura creativa, dramaturgia, producción teatral, dirección escénica y marketing cultural.
Como autor, ha comenzado a consolidar una voz propia dentro del teatro independiente con obras originales como Orgullo sin Prejuicio, Mi Novia System, ¿Qué vas a hacer cuando seas grande?, Última estación y Vuela más alto, el musical.
Actualmente dirige Caja Creativa Teatro, compañía desde la cual impulsa nuevas voces y proyectos escénicos que combinan profesionalismo, sensibilidad y una propuesta fresca para las nuevas generaciones.
La agrupación mantiene sus puertas abiertas a personas interesadas en integrarse al teatro, ya sea a través de convocatorias abiertas o de audiciones para proyectos específicos.
Asimismo, concluyó la lectura dramatizada de ¿Quién se llevó las galletas del jarrón?, proyecto que recibió el apoyo de la emisión 2025 del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) Quintana Roo.
El origen de una vocación
Óscar Ramos descubrió su interés por contar historias desde la infancia. Aunque no era un espectador frecuente de teatro, pasaba horas viendo televisión e imaginándose del otro lado de la pantalla.
Esa inquietud también se reflejaba en su gusto por escribir. Mientras otros niños inventaban cuentos o poemas, él imaginaba continuaciones para sus películas favoritas.
“Yo decía: ‘Quiero que haya una secuela de esta película’, pero como no existía, para poder jugar con mis muñecos y continuar la historia tenía que escribirla”, recordó.
De la comunicación a la creación escénica
Aunque su vocación estaba en el escenario, decidió estudiar la licenciatura en Comunicación.
Su llegada a Cancún, representó un nuevo comienzo. En la ciudad pudo acercarse a disciplinas que antes no había explorado, como el teatro musical, conocer nuevos maestros y comprender el funcionamiento de la escena artística local.
Con el paso del tiempo surgió una nueva inquietud: dejar de interpretar únicamente historias escritas por otros para comenzar a crear las propias.
“Me gustaba, pero quería hacer mis propios proyectos, contar mis historias, escribirlas y dirigirlas”, afirmó.
En aquel momento, recuerda, la oferta teatral independiente en Cancún era limitada y las oportunidades para desarrollar proyectos originales eran escasas, por lo que decidió emprender ese camino por cuenta propia.
La pandemia terminó convirtiéndose en un punto de inflexión. El tiempo que antes dedicaba a otras actividades lo aprovechó para escribir las historias que tenía pendientes. Conforme la actividad cultural comenzó a reactivarse, esas obras también empezaron a llegar al escenario.
Desde entonces ha escrito y producido diversos montajes, consolidándose poco a poco dentro del medio artístico cancunense gracias a propuestas que, según comenta, buscan generar emociones, provocar reflexión e invitar a la transformación.
Contar historias para dejar huella
Para Óscar Ramos, el teatro tiene un propósito que va más allá del entretenimiento.
“En esta búsqueda de trascender en el mundo entendí que podía hacerlo a través de las historias, dejando una huella en alguien. Por eso hago teatro, por eso escribo y por eso cuento historias”, señaló.
Esa convicción fue la que lo llevó a fundar Caja Creativa Teatro, una compañía independiente con la que ha impulsado la producción de sus propias obras y la de otros artistas locales.
“Estos esfuerzos implican trabajar de manera independiente, con recursos propios, más allá de las instituciones. También significa buscar un lugar dentro de la cartelera, del ambiente artístico y del gremio, simplemente por el deseo de poder contar historias”, detalló.
Crear oportunidades para otros
En apenas dos años, la compañía pasó de estar conformada por dos integrantes a reunir alrededor de 40 artistas locales, quienes participan en distintas producciones de Caja Creativa Teatro y, al mismo tiempo, colaboran con otras compañías de la ciudad.
“Al final compartimos el mismo talento; somos las mismas personas trabajando en distintos espacios”, explicó.
Más allá de la producción escénica, el creador considera que la compañía se ha convertido en un espacio donde sus integrantes han encontrado una forma distinta de hacer teatro, construir comunidad y desarrollarse profesionalmente.
“En Caja Creativa Teatro encontraron una forma particular de hacer las cosas. Creyeron en mí, hicieron nuevos amigos, una nueva familia, se fortalecieron como artistas y, sobre todo, se dieron oportunidades que tal vez antes no habían tenido o no habían sido considerados”, afirmó.
Con esa visión, Óscar Ramos asegura que la invitación continúa abierta para quienes deseen formar parte del proyecto.
“Aquí estamos abiertos a toda la gente que quiera sumarse y pertenecer. Bienvenidos. Nos pueden mandar un mensaje directo a la página de Facebook @CajaCreativaTeatro o de Instagram @cajacreativateatro, son los medios directos para contactarnos”, detalló.
Un espacio para creer en nuevos talentos
Aunque Caja Creativa Teatro también representa un emprendimiento, Óscar Ramos asegura que el proyecto nació con un propósito que va más allá de producir obras.
“La compañía se fundó con la filosofía de darnos primero a nosotros mismos una oportunidad, así como a cada persona que llega a formar parte de ella”, explicó.
“Muchas veces llegan personas que no creen en sí mismas o a quienes alguien más no les dio esa oportunidad. Tienen muchas dudas y aquí yo los abrazo y les digo: ‘Hay que hacerlo. Sí puedes hacerlo’.”
Para él, apostar por proyectos nuevos y originales es parte de la identidad de Caja Creativa Teatro.
“Queremos contar historias originales que realmente toquen a la gente, que les provoquen algo. No hacerlo por negocio, por ego o por cualquier otra razón, sino genuinamente por hacer arte, contar historias y conmover a las personas”, expresó.
Historias que buscan trascender Cancún
El crecimiento de la compañía también ha permitido que sus producciones comiencen a proyectarse fuera de Quintana Roo.
La primera obra que desarrollaron, ¿Qué vas a hacer cuando seas grande?, aborda el encuentro entre un adulto y su niño interior, quien lo confronta sobre los sueños que dejó atrás. Durante el año pasado realizaron una temporada de aproximadamente 24 funciones y presentaron la obra en la Ciudad de México gracias a la invitación de familiares y conocidos.
Uno de los proyectos más recientes es Última estación, una obra conformada por cinco historias conectadas que transcurren dentro del Metro de la Ciudad de México. Tras las funciones, varios asistentes le compartieron que la historia los llevó a reflexionar e incluso los impulsó a reencontrarse con personas importantes en sus vidas.
“La gente me decía: ‘Me quedé pensando en tu obra y sentí la necesidad de hablarle a alguien'”, recordó.
De igual forma, Vuela más alto, el musical, una producción original ambientada en Cancún que reúne a más de 25 artistas en escena. Aunque incorpora canciones de OV7 y Kabah, la historia es completamente inédita y fue escrita por el propio Ramos.
“La gente salía diciendo: ‘Qué historia tan bonita, vale mucho la pena'”, expresó.
La buena recepción ha llevado a la compañía a plantearse un nuevo reto: conseguir apoyos que permitan presentar Vuela más alto, el musical en otras ciudades de la región, como Mérida y Campeche.
Mientras ese objetivo se concreta, Caja Creativa Teatro mantiene una intensa actividad en Cancún. Actualmente desarrolla una temporada de Última estación en el Teatro 8 de Octubre, trabaja para mantener Vuela más alto, el musical en cartelera y prepara el regreso de El niño del faro durante octubre y noviembre, una obra dirigida al público infantil que busca acercar a las nuevas generaciones a las tradiciones mexicanas y al Día de Muertos.
Además, adelantó que continuará postulando nuevos proyectos al Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) para seguir desarrollando propuestas dirigidas a distintos públicos.
Un año que marcó su trayectoria
Aunque reconoce que ha vivido diversos momentos importantes a lo largo de su carrera, Óscar Ramos considera que este año ha sido especialmente significativo. Sin haberlo planeado, durante julio estrenó tres proyectos completamente distintos, prácticamente con una semana de diferencia entre cada uno.
“Nunca imaginé estrenar tres obras en un solo mes”, expresó.
La respuesta del público confirmó que el esfuerzo había valido la pena, esos momentos representan la mayor recompensa de su trabajo.
“Para mí, los momentos más importantes han sido presentar estos ‘bebés’ al público y que los reciba tan bien.”
“Y cuando no ocurra así, también estaré dispuesto a aceptar que es parte del proceso. No todo tiene que ser perfecto.”
Hasta ahora, concluye, se siente afortunado de que las historias que ha decidido contar hayan encontrado un lugar entre el público.
Cancún, el lugar donde encontró tiempo para crear
Aunque llegó a Quintana Roo por una oportunidad laboral, Óscar Ramos encontró en Cancún las condiciones para desarrollar la faceta artística que durante años había permanecido en segundo plano.
Explica que la estabilidad que le brindó su trabajo fuera del ámbito teatral le permitió equilibrar su vida profesional con la creación escénica, algo que le resultaba más complicado en la Ciudad de México.
“Laboralmente he tenido mayor estabilidad. Mi trabajo ‘godín’ me ha permitido, tanto económica como organizativamente, dedicarme al mismo tiempo a la parte artística”, recordó.
Si bien reconoce que en la capital existen más oportunidades para los artistas, también considera que la competencia y el ritmo de vida dificultaban encontrar tiempo para desarrollar sus propios proyectos.
Fue entonces cuando tomó la decisión de permanecer en Cancún. Con el paso de los años, esa decisión también estuvo motivada por las personas que encontró en el camino.
Aunque toda su familia permanece en la Ciudad de México, en Cancún construyó una comunidad integrada principalmente por artistas y amigos que, al igual que él, decidieron hacer de la ciudad su hogar.
“Encontré en el teatro a muchos amigos. Como esta es una ciudad muy dinámica, donde la gente llega y se va constantemente, fui formando un grupo de amistades que también decidieron quedarse.”
“Más que el lugar en sí, en mi caso ha sido la gente con la que me he rodeado lo que ha hecho que Cancún se convierta en mi hogar.”
Para Ramos, esa red de apoyo terminó siendo el motivo principal para permanecer en Quintana Roo.



La inspiración también está en el Caribe
Cuando necesita desarrollar una nueva historia o encontrar claridad para escribir, Óscar Ramos busca espacios donde pueda detener el ritmo cotidiano y escuchar sus propias ideas.
Al principio encontraba esa inspiración en la playa. Aunque reconoce que no suele visitarla con frecuencia, disfruta sentarse bajo la sombra para escuchar el sonido del mar y dejar que las ideas fluyan.
Otro de sus lugares favoritos es Malecón Tajamar, desde donde acostumbra observar el atardecer.
“Extraño mucho los atardeceres de la ciudad porque me gustan los edificios y ese paisaje urbano, pero aquí también hay atardeceres muy hermosos”, afirmó.
Explica que esos momentos, acompañados de música y una libreta para anotar ideas, suelen convertirse en el punto de partida de muchas de sus historias.

Aprender a atreverse
Óscar Ramos asegura que una de las principales lecciones ha sido comprender que la creación artística es un proceso permanente de formación.
“He aprendido que no nacemos sabiendo todo. Todo el tiempo estamos aprendiendo de las personas que ven las obras, de quienes ayudan a realizarlas, de quienes creen en ti y también de quienes no creen”, afirmó.
Con el paso del tiempo, explica, también ha fortalecido su escritura y su capacidad para comprender al público sin perder de vista su propia voz como autor.
La experiencia al frente de Caja Creativa Teatro también le permitió descubrir el papel que desempeñan las compañías independientes dentro de la vida cultural.
“He aprendido que ser una compañía independiente significa ser una forma de resistencia al sistema, pero también un complemento necesario dentro de él. Nos acompañamos, nos complementamos y somos necesarios unos para otros”, expresó.
A ello se suma otra convicción que ha construido durante su estancia en Cancún: todavía queda mucho por hacer en materia cultural, pero las oportunidades existen para quienes deciden tomarlas.
“He aprendido que en Cancún hace falta mucho por hacer, pero también hay muchísimas oportunidades. Solo hay que tomarlas y atreverse.”
“Algo que muchas personas me han dicho es: ‘Yo quiero hacerlo, pero no me atrevo. Tú sí te atreviste’. Sin darme cuenta, eso ha inspirado a otras personas.”
El legado que quiere dejar
Cuando imagina cómo le gustaría ser recordado dentro de algunas décadas, Óscar Ramos no piensa primero en las obras que ha escrito o en los escenarios que ha pisado.
Su mayor aspiración es que las personas recuerden la manera en que decidió relacionarse con los demás y el impacto que buscó generar a través del arte.
“Me gustaría que se supiera que soy una persona humana, en el sentido de haber sido alguien que siempre estuvo dispuesto a ayudar a los demás, expresó”
También espera que su trabajo contribuya a que otras personas encuentren en las historias un espacio para reflexionar, transformarse y construir comunidad.
“Que la aportación que pude hacer a este lugar, a este planeta, fue a través del arte y de las historias, en las que la gente se descubrió, se transformó y unió a otras personas.”
“Quiero que estén orgullosos de mí y que sepan que hice algo bueno con mi vida y que pude dejar una huella en alguien más.”
Para él, esa huella representa el verdadero sentido de su trabajo.
“Si como objetivo de vida tengo la oportunidad de dejar huella en alguien a través del arte, para mí la misión por la que vine está cumplida. Ese es el camino que quiero seguir.”
Un futuro prometedor para la cultura en Cancún
Más allá de sus proyectos personales, Óscar Ramos observa con optimismo el desarrollo cultural de Cancún.
“Creo que va a ser una ciudad mucho más fuerte culturalmente, con muchas más alternativas, con mayor calidad en los espectáculos, con más apertura, con más público asistiendo y valorando el trabajo artístico, y también con mayor apoyo para los artistas”, afirmó.
A su juicio, los esfuerzos que hoy realizan artistas, compañías e instituciones representan los cimientos de una comunidad cultural que continuará fortaleciéndose en los próximos años.
“Estamos en el camino; poco a poco se están cimentando las bases. Creo que de aquí a 10 años se podrán consolidar esos pasos que hoy se están dando y que cada vez se fortalecerán más. Siempre se irá sumando gente, trabajo, calidad, manos y talento”, finalizó.








