“Yo siempre he dicho que la naturaleza no necesita ayuda. Nosotros somos los que necesitamos la ayuda de la madre naturaleza” – Jesús Puc Pat
| Charlas de Playa con el cronista Tineo A lo largo de los años, Raymundo Tineo ha dedicado gran parte de su tiempo a platicar con la gente que ha hecho de Playa del Carmen un sitio en donde la historia no solo es un andar a través de los amaneceres; se trata de testimonios de vida en donde el protagonista se abre como las alas de las aves en pleno vuelo para sentir la libertad en su máxima plenitud. NewsDay Caribe publicará algunas de las entrevistas que el cronista ha hecho por su andar por Playa del Carmen, el paraíso del Caribe. |
Orígenes familiares en la historia de Playa del Carmen
– Bien, buenas tardes. Mi nombre es Jesús Puc Pat. Nacido en Playa del Carmen en 1961. Hijo del señor Santiago Puc Chan, que en paz descanse, y la señora …(inaudible, se escucha como Francisca) Pat Cauich.
– Este, mis hermanos, pues Lorenzo, Lázaro, Bernardino, Cecilio, Francisca, Jacinta; todos ellos vivos, todos ellos radicados aquí en Playa del Carmen.
Advertising AdvertisingEl pueblo pescador antes del turismo
– Haciendo un poco de historia de cómo era Playa del Carmen en aquel entonces, era como… pocos tuvimos la oportunidad de verlo, de vivirlo, de disfrutarlo, el pueblito de pescadores que hoy tan famoso se ha vuelto.
– En aquel entonces no existía una carretera de acceso, de comunicación para otros lugares, solamente eran brechas, como le llamamos o como se le llamaban en aquel entonces, pero, en fin, un pueblito muy pintoresco, muy bonito, muy propio. Con una belleza natural, podemos llamarle, incomparable.
– ¿Cómo se desarrollaba la vida en aquel entonces? Éramos 3 familias únicamente: los Quiam, los Aguilar y los Puc. Las 3 familias interactuábamos por amistad. En aquel entonces se daba mucho el intercambio de alimento.
– Cuando llegaban las fiestas tradicionales de diciembre… o de noviembre, perdón, se intercambiaba la alimentación por familias. Nuestro único entretenimiento, por así decir, eran las reuniones y pláticas en la playa.
– Como vuelvo a decir, éramos un pueblo pescador y todos nos encontrábamos, pues, en la playa.
El origen de la Quinta Avenida
– ¿Cómo se hace la primera calle, hoy la famosa Quinta Avenida? En aquel entonces un señor ya de avanzada edad, como de 60 años, no recuerdo bien su nombre, pero le decíamos Capaz. Con un grupo de personas que él tenía a su cargo, se ponen a desmontar a mano y a rellenar a mano, desde lo que es ahora la Juárez, hasta la calle 6, que es en donde entroncaba.
– Lo hacen todo, primero, de terracería; todo hecho a mano. Posteriormente, Playa del Carmen empieza a… llegan los primeros turistas, que eso era 2-3 turistas cada 5 meses. Empiezan por primera vez a descubrir la belleza que tenía.
– Me toca en aquel entonces ser la persona quien, por mi conducto, entra la pesca deportiva, el buceo deportivo, con un gran amigo que era Joaquín Corrales, el famoso Guacho. Cuando teníamos unos locales preciosos y bellísimos.
– Posteriormente empiezan los barcos, el tráfico de barcos, el tráfico marino. Después llegan a carretera, empiezan con los desmontes, deslindes, para la carretera. Y empieza el primer camión de pasaje, en aquel entonces un guajolotero que le llamaban el Mixto, a hacer sus primeros viajes de Valladolid a toda la zona; desde Puerto Juárez, Cancún no existía, Puerto Juárez, Puerto Morelos, Playa del Carmen. Y todo, todo era terracería.
– Posteriormente ya se pavimenta, se abre ya el comercio y aquel pueblito de pescadores empieza a transformarse. Empieza la bulla, empieza la gente a llegar, empiezan los comercios, se empiezan a juntar.
La lucha por convertirse en municipio
– Esto le trae a aquel pueblito, a la par con el desarrollo, el principiante desarrollo; los problemas. En aquel entonces pertenecíamos como municipio a Cozumel. Éramos una delegación de Cozumel, de la isla de Cozumel.
– Por mucho tiempo, por muchos años, dependimos de él. Y en una ocasión, recuerdo muy bien que un grupito de personas, a lo mejor locos en su idea, nos reunimos y nace la idea de la independencia.
– Qué será… no recuerdo exactamente el año, pero estaba el profesor Domingo Paredes como delegado.
– Nos reunimos en la escuela Niños Héroes una tarde, como a las 5 de la tarde; con Don Jacinto Aguilar, con Ernesto Peña, con Don Luis Aguilar, el profesor Domingo, un servidor. Y empezamos a poner sobre la mesa, por vez primera, la idea de solicitar la conversión de delegación a municipio.
– A lo mejor prematuro, pero era una inquietud. A lo mejor una idea loca, pero sabíamos lo que queríamos.
– Quedó levantada una minuta de aquel entonces. Desconozco quién o en poder de quién se haya quedado esa minuta, de lo que pretendíamos.
– Pasó un tiempo, 2-3 años, y se retoma el caso, se retoma la idea.
El primer hotel y los primeros negocios
– Ya para entonces, en ese periodo de tiempo, ya asentado el primer hotel, el primer restaurant; ya construido el muelle de concreto, empieza ya el comercio a mayor escala.
– Ya los Molina, ya asentados en el hotel Molcas, que se encuentra… por cierto, fue construido sobre el cementerio. Recuerdo que cuando excavaban, comenzaban a aparecer cráneos; todo este tipo de cosas, ¿no? Y se decide que el terreno sea el Molcas y todas las osamentas… y se hiciera un cementerio provisional. Ese cementerio quedó por la 30, en el lado sur; entre 2 o 4 Sur; ahí se instala el segundo cementerio provisional, puesto que aquí no se moría la gente. Todos vivían, prácticamente, sus buenos años encima, no, no había deterioro en el ser humano por el tipo de alimentación.
– Se levanta el primer hotel, después llega el señor Barbachano y empieza con su famoso Lindavista, con su hotel, pone un restaurant y…
– Quiero decir que en aquel entonces, como única tienda, como único punto de encuentro de los pocos que vivíamos aquí, era una tienda que tenía el padre de don Jacinto, que en paz descanse también, don Susanito; él tenía una tienda, era la única tienda que existía: La Católica. Era la única tienda que existía, donde todos íbamos a comprar.
– Posteriormente don Esteba, también que en paz descanse, arma su panadería; el Fundador. A la par, también que en paz descanse, Don Leonides, acepta la instalación del primer teléfono público, en lo que es ahorita la esquina que fue su casa, Quinta con Juárez, Quinta con Zona Federal.
– De ahí, don Claudio Quiam también empieza con la cosquilla del negocio, pone una paletería, la venta de boletos del transporte de autobuses del Oriente. En su interior, él tenía un cine, tenía una cocina en donde vendían antojitos, por así decir. A un costado de él, estaba la segunda casa del magisterio, que fue donde vivió el profesor Felipe; a lado de esa casa había otro en donde estaban unas maestras. Y en contra esquina de donde don Luis Aguilar, ahí estaba la escuela primaria; la primera escuela primaria que era de maderita, donde está ahorita el mercado.
La vida cotidiana y la pesca del coronado
– Épocas muy bonitas porque todos aparentábamos, para nosotros, para las 3 familias, todos éramos familia. La vida era tan bonita que intercambiábamos, por así decir… el alimento básico era el pescado. Ni siquiera había tanto cerdo, tanta comida, por así decir, enlatada o de conserva; era al 100 por ciento natural.
– En aquel entonces mi señor padre, don Santiago, pues aún se dedicaba en parte a la pesca y en parte a la milpa. Y nosotros crecimos básicamente con todos los productos naturales; el plátano, la sandía, la calabaza; todo lo cultivábamos nosotros.
– Por eso la gente vivía tan bien, tan bien saludable. La única, por así decir, fuente de ingresos, si nos referimos a la pesca comercial, la base de la economía era la pesca del coronado. Era una especie de… había tanto que nosotros lo seco-salábamos para enviar a Veracruz. Ahí se enviaban por toneladas; venían compradores específicamente a comprar ese producto. Producto que nosotros procesamos de la manera más sencilla y más simple.
– Se capturaba hasta 100 coronados por pescador y por día, se descabezaba, se abre por la espalda, se abre la carne, se le sala y a los 2-3 días que se deshidrata lo asoleas; se sacaba al sol y al caer la tarde lo vuelves a guardar.
– En aquel entonces era muy común ver que en los patios de las casas estaban los saladeros hechos de puro tripié y madera. Era muy pintoresco, era muy común que llegar desde lejos sientes el olor del pescado por la grasa que sale de él. Pero era un alimento muy rico, era una forma muy bonita de sacar la vida.
Básquetbol y convivencia juvenil
– Por las tardes no había más que hacer, más que en aquel entonces entra, llega una compañía federal y pus sus siglas eran las AU, que eran los que se encargaban de pavimentar las carreteras.
– Y se les solicita que hagan una cancha, una cancha; la que hoy conocemos de usos múltiples, en aquel entonces sólo era una cancha con sus tableros de básquetbol, en el parquecito… en la parte baja del parque principal, en donde está la capillita antigüita.
– Ahí convivíamos todos los jóvenes, todos los que en ese momento estábamos chavalillos. Desde las 3, 4 estábamos jugando básquetbol y terminábamos a las 11 de la noche; jugando básquetbol y volibol. Una vida muy bonita que, si se pudiera dar marcha atrás, me gustaría que existiera, ¿no?, porque era tan bonito que no hay, creo, precio alguno para ponerle a esa época muy bonita, muy, muy hermosa.
La conversión de delegación a municipio
– Obviamente creemos que todo, todo tiene un precio, y hoy vivimos de ese precio y es el desarrollo que llega con sus problemas, con sus necesidades.
– Cuando en aquel entonces nosotros decidimos con mayor entereza, con mayor certeza, iniciar la lucha en pro a la conversión a municipio, lo hicimos pensando en los problemas que se nos presentaban desde aquel entonces. Todo lo tenías que hacer vía Cozumel; desde un acta de nacimiento, desde un asentamiento, un acta de matrimonio, una titulación, una solicitud para un predio, todo era en Cozumel. Y muchas veces dabas vueltas y vueltas y no solucionabas tus problemas.
– Entonces, viendo el desarrollo, viendo el crecimiento, decidimos en aquel entonces, un grupo de personas, pues aventurarnos a la solicitud. Cuestión que en aquel entonces nos bloquearon. Pero sin embargo dicen que el que persevera alcanza. Hoy tenemos la muestra, ya municipio, ya octavo municipio, joven dinámico, en pleno desarrollo.
– Vuelvo a decir, con sus propios problemas, pero con sus atribuciones que son muy especiales como municipio.
– En lo particular me siento contento porque, creo, que la idea que inició un grupito de 6, 7 personas; hoy vemos los frutos. Y de cierta manera nos toca vivir la vida política, la vida administrativa que en este momento llevamos como director de Protección Civil. Y me siento orgulloso de poderle aportar a nuestra sociedad una pequeña parte del cual nosotros nos sentimos orgullosos; regresarle al ciudadano nuestro trabajo.
– Porque en aquel entonces, mucha gente creyó en nosotros, creyó en la conversión del municipio. Mucha gente que sin ser de aquí puso su tiempo, puso su dedicación; incluso sus recursos propios para viajar a Chetumal las veces que fue necesario.
– Hoy, recuerdo muy bien el eslogan que el señor Gabriel, Gabriel Mendicuti, llevó a cabo en su campaña y en toda su administración pública. Déjenme decirles que ese eslogan fue mío, fue mío. El que dice Solidaridad para todos. Eso salió en base a que… para todas aquellas… en aquel entonces dábamos un mensaje a todos aquellos que arribaron, que vinieron; que se asentaron y quedaron, que tienen sus hijos aquí, en las escuelas, que tienen ya sus negocios y que ya son (para nosotros) parte de nuestro pueblo, parte de nuestra cultura, parte de nuestras costumbres; porque fueron bienvenidos porque aportaron lo bueno que traían.
– Hoy nos sentimos muy orgullosos. Para mí, en lo personal, son bienvenidos, siempre y cuando vengan a aportar lo mejor de sí mismo para que la ciudad, que nosotros en su momento luchamos para conseguir y que ellos ahora vienen a disfrutar, lo hagan con toda la responsabilidad, aportando lo mejor de sí mismos.
– Brillantísimo futuro porque creo que sentamos las bases fundamentales para que seamos uno de los municipios más interesantes y más importantes a nivel nacional.
– Creo que nacimos en tierra de dioses, fuimos privilegiados al nacer aquí. Fueron las personas que hoy arribaron y están asentadas, vuelvo a decir, fueron privilegiadas al elegir hoy estar aquí con nosotros.
– Hoy me siento muy orgulloso, muy contento, de ser un ejidatario. De ser hijo de un fundador de Playa del Carmen y, orgullosamente, puedo decir que en aquel entonces, cuando el centenario, llegó a mis manos la copia de un documento que hoy le llamó que es el acta de nacimiento de Playa del Carmen. Y creo que aquí en el municipio muy, pero muy pocas personas tienen ese privilegio de tener ese documento. Y eso es gracias al trabajo de un pequeño grupo de amigos quienes se dedicaron a la tarea de rescatar esa historia.
– Hoy, lo puedo presumir, tengo una copia en mi poder y siempre lo he exhibido, siempre que me dicen cómo fue Playa del Carmen, cómo fueron los primeros días, quiénes lo habitaron, dónde lo habitaron, por qué lo habitaron, para qué lo habitaron. Hoy, creo que esas preguntas quedan contestadas, al ver un dinámico y pujante municipio como Solidaridad.
– Con un futuro increíble, increíble en primer lugar por la riqueza de su gente, por la riqueza que la gente misma ha traído, han aportado. La nobleza de su gente, yo creo que eso es básico, es muy importante. Y si me atrevo a decir que tenemos un futuro muy brillante, es porque tenemos mucho talento; no solamente en la vida política, sino también tengo entendido que hemos sido, que desde nosotros han salido gentes, con aptitudes de cantantes y que se han formado grupos aquí.
– Eso nos da mucho gusto. Eso no hubiese sido posible sin el arribo de las gentes que hoy están aquí. Yo creo que tenemos y vamos hacia un futuro brillantísimo. Ojalá que no nos equivoquemos al estar eligiendo a nuestros gobernantes, porque esa va a ser la base. A medida que sean buenos, seremos mejores. Y si somos mejores, qué nos preocupa.
La erosión costera: el testimonio de un pescador
– Yo creo que el único problema que podemos tener es tanta invasión en las zonas costeras porque depredamos la naturaleza. Yo siempre he puesto como un ejemplo estos… el Recodo.
– El Recodo, y toda la parte del faro para allá, teníamos las playas más hermosas. En, qué te diré, el tiempo más cerca en el 2000.
– Nosotros cruzábamos de hacer en la playa los torneos relámpagos, los torneos de volibol playero, y poníamos dos redes de volibol, una junto a la otra, para sacar 4 partidos al mismo tiempo. Y tenías playa suficiente, donde pasa el turista sin problemas.
– Hoy no puedes poner una sola red.
– Creo que es un problema grave que deben tener en cuenta las autoridades que otorgan los permisos de construcción, de no invadir la zona federal.
– Cuando tenemos un proceso natural de todos los años, mira que te lo digo porque soy pescador y viví, hoy que tengo 47 años, te puedo decir que 40 me la pasé en la playa. Y conozco perfectamente el proceso natural que el agua, el mar y el viento nos quitan y nos dan playa. Es un proceso natural.
– Yo siempre he dicho que la naturaleza no necesita ayuda. Nosotros somos los que necesitamos la ayuda de la madre naturaleza.
– Cuando se empieza a invadir la zona federal, es cuando empiezan nuestros problemas. Se rompen dunas, se quitan dunas; empiezan a construir moles de cemento, de concreto, hasta… en lugar de las dunas naturales, rompemos el ecosistema.
– Yo siempre he puesto como ejemplo el Recodo, el Recodo teníamos 100 metros, aproximadamente, de playa. Y playa limpia.
– Empezamos aquí la invasión de zona federal, empiezan a anclar los famosos espigones, empieza consecuentemente a cambiar las corrientes. Las olas empiezan a chocar con los espigones y empieza a ser un revés de corriente y ya no nos fluye la arena, ya no baja, se le tapa el camino.
– Recordemos que el viento predominante de aquí es lo que le llamamos nosotros la brisa o lo que es el nor-nordeste. Es el viento predominante y es de donde nos llega la arena.
– Al no haber en donde entre la arena, al haber un cambio drástico de corriente, la arena se va para otro lado.
– Si ustedes ven ahora, que la mayor parte del tiempo tenemos playa, es muy para atrás, hacia al sur.
– Cuando digo que había un proceso natural, en los meses de febrero, marzo, abril, la misma naturaleza nos llenaba del parque principal, hasta lo que es ahora el Porto Real; nos lo llenaba de arena. Y nos regalaba unos espectáculos impresionantes. Porque se hacían unos canales de forma natural a donde a los niños, hagamos de cuenta, que la naturaleza nos decía: “Te voy a hacer tu chapoteadero”. Brotaban los ojos de agua. Era algo maravilloso, por así decir. Podías caminar por un lado de arena y en la parte de adentro había una laguna hecha con agua de mar, y tenía sus conexiones; ahora no se ve.
– Llegaba noviembre y diciembre, pues la misma naturaleza nos cobraba parte de esa arena, pero no nos la quitaba toda; nos dejaba una buena parte. Y volvía a regresar naturalmente a su lugar de origen, la arena. Pasaba diciembre, enero, y nuevamente el proceso natural lo vuelve a llenar de arena. Esa era la vida del Recodo.
– Qué sucede, le tapan el único pulmón que era el pequeño manglar. Y tenía una función, todos sabemos que los manglares tienen una función específica, son filtros naturales, son los que procesan el sargazo cuando llega hacia la playa.
– Recuerdo muy bien que cuando llegaban los montones de sargazo, llegaba junto con la arena. La misma ola, la misma agua nos lo amaciza y la arena que trae consecuentemente pues lo cubre y ahí se queda tapado con la arena.
– De pronto, sientes tantito olor del manglar; lo está jalando, lo está filtrando. Después de 15 días, un mes, ya no hay sargazo. Tú le buscas y es arena, todo ya lo procesó el manglar.
– Al mes, mes y medio, cuando te das cuenta, empieza a filtrar agua amarilla hacia el mar, pero es inholoro, no tiene olor alguno. El mismo manglar te empieza a regresar el proceso de lo que se llevó del sargazo, te lo regresa. Echa en agua maría, pero sin olor alguno. Ese proceso natural, ya no lo ves.
– Hoy me pregunto, qué bueno que se están haciendo, en parte, edificios sólidos. Yo me he hecho una pregunta siempre, a partir de que se nos desaparecen las playas. ¿Qué pasaría si un huracán nos trajera un oleaje más, un poco más, arriba de lo normal?
– 7, 10, 12, 14 metros. ¿Qué pasaría si un huracán nos trajera un oleaje de 20, 25 metros?
– Yo no quiero ni imaginar qué es lo que pasaría con esos edificios pegados a la playa.
– Pues los va a llevar, porque ya no tenemos ninguna barrera natural, ya estamos indefensos ante la naturaleza.
– Es una pregunta que siempre me he hecho, siempre me he hecho sin respuesta y ojalá que nunca se nos dé. Espero que nunca se nos dé porque es grave.
– Tener más cuidado en cuanto a construcciones y evitar invadir la zona federal, eso no se puede… en este momento yo tengo miedo de que la madre nos cobre ese precio muy caro.
– Tenemos un ejemplo, el primer condominio que se levanta en Playacar, lo que nosotros llamamos la Punta porque es una parte sobresaliente, estaba como a 100 metros de donde rompía el mar, súper lejísimo. Hoy, le tuvieron que hacer un muro de contención porque ya está dentro del mar.
– Qué más ejemplos queremos, qué más ejemplos buscamos, qué más señales esperamos para decir “aguas”, porque estamos invadiendo lo que no debemos invadir.
– Es una pregunta que queda al aire y que ojalá alguien tenga conciencia.
– Hoy nosotros, como director de Protección Civil, pugnamos porque la gente no lo haga y exigimos todas las medidas de seguridad, para brindarle a los propios habitantes de esos edificios, cuenten con sus medidas de seguridad; por su propio bien y por su propia seguridad. Y ya no nos queda más que hacer… digo, no es dramatismo, pero es una realidad de la cual tenemos que darnos cuenta.
– Qué van a hacer esas gentes, qué van a hacer esas personas.
– Ustedes recorren la zona desde la Punta hasta la otra punta que llaman Punta Piedra, hay muchos espigones enterrados. Espigones que por querer ayudar a la madre naturaleza, pues la echaron a perder aún más.
– Me da mucho gusto poder hablar esto, yo creo que en algún momento alguien tiene que escuchar.
A 15 años de la fundación del municipio
– Yo creo que… vuelvo a decir, me siento muy contento, me siento muy orgulloso como playense, como hijo de Playa del Carmen, que estemos próximos a cumplir 15 años de la creación del municipio.
– 15 años que… en la cual hemos llevado una vida política muy buena. Y quiero felicitar a todas las autoridades, quienes tuvieron la valentía de enfrentarse a un desarrollo que pensamos no se iba a dar y sin embargo se dio.
– Quiero felicitar a todos los expresidentes municipales, que en su momento aportaron su trabajo. Quiero felicitar a todas las personas quienes le apostaron a un futuro incierto y hoy están, creo igual que yo, orgullosos.
– Quiero felicitar al señor Román Quian por ser el presidente municipal y por ser playense y por ser ejidatario. Creo que él tiene una gran responsabilidad y creo cabalmente que la va a cumplir porque es un hombre de palabra, es un hombre que sabe lo que quiere y que tiene muy claro, muy claro, lo que busca. Quiero felicitarlo y quiero felicitarlo porque es un gran amigo mío. Y si está en donde está es porque, creo, se lo merece. Y estamos para apoyarlo.








