Para muchos ciudadanos puede parecer exagerado que una camada de perros chihuahua sea tan mimada por una persona: que les compre ropa, accesorios e, incluso, que tengan destinada una habitación exclusivamente para ellos. Sin embargo, estos esfuerzos económicos representan una gran retribución para Alejandra Jiménez, quien siente un profundo agradecimiento hacia esta raza, porque “Loustic” fue su salvavidas cuando atravesó una depresión.
| En NewsDay Caribe abrimos este espacio dedicado a los animales, a su cuidado, a su bienestar y a su dignidad. Cada martes presentaremos historias en donde los protagonistas serán los animales que, con su acompañamiento, nos transmiten sensibilidad y profundo respeto por la vida en todas sus formas. En este medio estamos convencidos de que todas las historias deben ser escuchadas: las de amor, las de adopción, las de convivencia, pero también las denuncias que no pueden ser ignoradas. En una comunidad que se reconoce como pet friendly, también es momento de alzar la voz por quienes se dedican al maltrato animal. Este será un punto de encuentro para quienes creen que el bienestar animal es parte esencial de nuestro propio desarrollo humano. ¿Tienes una historia que contar sobre algún animal especial? Queremos escucharte. Escríbenos y forma parte de Huellas del Caribe Contáctanos en: [email protected] |
En exclusiva para el especial Huellas del Caribe, la ciudadana de origen colombiano relató cómo ha sido su vida desde que eligió tener una familia perruna integrada por siete perros chihuahua, quienes se han convertido en una de sus mayores alegrías y en sus mejores compañeros de viaje.
Alejandra Jiménez llegó a este medio de comunicación tras participar en el programa municipal de chip de identificación de mascotas —totalmente gratuito—, llevado a cabo en el nuevo palacio municipal por personal de la Dirección de Normatividad e Impacto Ambiental y Centro de Control Animal, Asistencia y Zoonosis (Cencaz) de Playa del Carmen.
Señaló que al primero al que le pusieron el chip fue a su perrito de apoyo emocional y que, con el trabajo que hizo en ella, fue impulsándola para ayudar a más animalitos. La familia perruna está conformada por Loustic, de 10 años; Kiara, de 7 años; los bebés Neo, Nut, Ull y Scotty, todos de 3 años, y Gaspar, de 6 años, un perrito temporal que apenas se sumó al grupo. Especificó que la mayoría de sus perros chihuahua fueron planeados y provienen de una misma familia.

Alejandra Jiménez: de la administración de empresas al espeleobuceo
La colombiana estudió Administración de Empresas y Comercio Exterior y ahora se dedica al espeleobuceo. Alejandra declaró que adoptó a “Loustic” como perrito de apoyo emocional porque sufrió un episodio de depresión bastante severo.

“Llegué a México y tener un perrito de apoyo emocional era una recomendación de mi tratamiento psicológico. Aquí en Playa encontré a mi perrito en un grupo de adopción de animales, y fue con él que desarrollé un vínculo desde lo emocional muy especial, como pasa con las personas, porque a veces puedes saludar a alguien y sientes que lo conoces de toda la vida, tienes una amistad bonita, mientras que con otras personas las puedes ver todos los días en el trabajo y no te generan buena vibra”, describió.
Con risas, mencionó que a “Loustic” lo ha vestido hasta de buzo.
“Porque las palabras quedan cortas para transmitir lo lindo que es una vida con pelitos en la ropa”, destacó.
@loustic.world espero me cuenten si sus bendiciones colaboran en los videos y fotos de sus aventuras. acá les dejo una prueba de los los logros con mis can_hijos. En México tenemos cenotes y playas petfriendly para estar con nuestros peludos. ya teblo sabes, síguenos, comparte y comenta si deseas saberlo todo! #familiachihuahuas #lousticworld #sacreloustic #petfriebdly ♬ sonido original – Loustic World
Rescate animal en Playa del Carmen: tres animales por año
Alejandra Jiménez reveló que ha rescatado alrededor de tres animales por año que han sido abandonados en el parque de Real Bilbao, cerca de donde vive. A cada uno los ha esterilizado, vacunado y luego les ha buscado hogar. En su mayoría ha rescatado perros pequeños, porque son más fáciles de cuidar.
Mencionó que el abandono de mascotas en Playa del Carmen se debe a que mucha gente actúa con inconsciencia al creer que los animales son objetos: cuando tienen que migrar o cuando los gastos veterinarios superan su presupuesto, simplemente los arrojan a las calles.

“Los perros son seres sintientes y cuando la gente convive con ellos, se da cuenta de sus personalidades, sus miedos, cómo desarrollan ciertos gustos; cada perrito sabe expresarse y muestra si está cómodo o incómodo, hay un lenguaje en su comportamiento.”
Añadió que esto solo lo vive quien desarrolla un vínculo con ellos, y quien lo observa desde fuera piensa que la gente está humanizando a sus mascotas.

“¡Qué loca con los perros! Pero cuando se tiene el contacto visual, se sabe si el perrito está incómodo o feliz.”
Al reflexionar sobre si distintas especies animales logran entenderse entre sí, cuestionó por qué la mayoría de los humanos no acepta que existe una comunicación entre los distintos tipos de fauna:
“El ser humano está encajado en su papel de todopoderoso y olvida que somos una pequeña parte de todo un ecosistema, desde ballenas hasta tiburones; todo es parte de una cadena que es muy incomprendida”, dijo.
@loustic.world viajar y disfrutar el mundo con tu can_hijo es una experiencia enriquecedora del alma, risas y mucho aprendizaje. cuéntanos donde paseas con tu peludo amor? #viajeconmascotas #familiamultiespecie #lousticworld #diversionperruna🐶🐕 ♬ Me Gustas Tu – Manu Chao
Mascotas bajo el sol de la Península de Yucatán: una responsabilidad urgente
Alejandra Jiménez señaló que la gente debe reflexionar más antes de dejar a sus mascotas a la intemperie, bajo el sol implacable de la Península de Yucatán, sin agua potable ni la posibilidad de expresar lo que les duele. “Ellos sufren mucho dolor en silencio y soledad”, mencionó.
La ciudadana indicó que el programa de chip de identificación representa una gran oportunidad, ya que para viajar es un requisito indispensable. Ella, que recorre el mundo con sus canes, lo considera la mejor garantía para que los dueños se cercioren de que el animal les pertenece.

El carácter de sus perritos chihuahua de Playa del Carmen: pequeños cuerpos, gran personalidad
Alejandra Jiménez convive con siete perros chihuahua que son sus más fieles guardianes: ladran en masa cuando un desconocido se acerca.
“Una cosa es que sean pequeños y otra que sean fáciles”, advirtió.
Explicó que los perros mestizos callejeros son mucho más fáciles de cuidar que un perro pequeño de raza, ya que el chihuahua es frágil ante los cambios de temperatura, los saltos, los dolores, las porciones y la calidad del alimento; y, sobre todo, posee una personalidad que muchos comparan con la bravura de un pitbull, sin considerar su diminuto tamaño.

Explicó que la mayoría de los dueños de perros chihuahua cometen errores al educarlos; por ejemplo, cargarlos cada vez que ladran o se incomodan, lo que genera un refuerzo positivo del mal comportamiento. El dueño debe aprender a interpretar el lenguaje que el can le muestra, sin sobreproteger conductas inadecuadas. Por eso muchos chihuahuas se vuelven neuróticos y ladran sin parar: son territoriales, al punto de no dejar ni al propio dueño subirse a la cama.
Alejandra les pone suéter porque tienen poco pelo y el frío del aire acondicionado puede afectarles las articulaciones. En cambio, un perro mestizo —que se ha mezclado con muchas razas— tiene mayor resistencia y adaptabilidad heredada.

“Un perrito de casa es más complejo de cuidar y no podría sobrevivir por su cuenta en la calle.”
Comentó también que otro error frecuente es entregar el perro a los niños para que jueguen con él, ya que muchos infantes no han aprendido a respetar a los animales, y los chihuahuas no son adecuados para menores de edad dado su carácter reactivo.
“Él te dice cuando no quiere que lo toquen y el niño quiere simplemente jugar; por eso a veces ellos muerden a los infantes y es entonces cuando los tiran a la calle”, explicó.

La industria alrededor del chihuahua y la tendencia de los “perrihijos”
En cuanto a la moda que impuso Paris Hilton al portar una chihuahua en su bolso —tendencia que llevó a asociar esta raza con cierta “clase social”—, Alejandra opinó que se ha creado toda una industria alrededor de los perros chihuahua. Considera que el desarrollo humano trae consigo más impacto ambiental al planeta y que, mientras haya tantos animales sufriendo, vale la pena contribuir a cambiar esa realidad.
“Elegí un perrito así porque es práctico para mí: lo puedo transportar cuando viajo y no iba a permitir que lo mandaran en bodega.”

Declaró que uno de los motivos por los que muchas personas no están teniendo hijos sino “perrihijos” se debe al problema económico global, así como a que la responsabilidad de criar a un ser humano recae de manera desproporcionada sobre las madres. Muchas mujeres deben pausar su desarrollo personal y profesional por un hijo, y cuando este ya es adulto, ellas se encuentran rezagadas en el mercado laboral.
“Pepichar”: el vínculo científico entre dueño y mascota
“Las personas que tenemos una dependencia con nuestros animales —que es lo que pasa cuando se tiene una mascota de apoyo emocional— solo podemos dormir bien si estamos con ellos. Después entendí, y está científicamente comprobado, que te sincronizas con tu perro. Así como él se relaja para dormir, yo me relajo y nuestros sistemas nerviosos se sincronizan. Por eso muchas personas que tenemos ese vínculo buscamos que sea fácil de transportar, tener y ‘pepichar’ —consentir, en lenguaje colombiano—”, dijo.
Señaló que los perros chihuahua, para los mexicanos, pueden ser una raza común, pero fuera del país son considerados exóticos por sus orígenes históricos, su capacidad de supervivencia y por ser una raza leal e inteligente.

“Loustic”: el amor de su vida enfrenta un tumor
El perrito de apoyo emocional “Loustic” ahora tiene un tumor y lleva un control estricto de salud: alimentación, vacunas y ejercicio diario, pues ya es un adulto mayor.
Alejandra reveló que, tras un electrocardiograma y ultrasonidos, detectaron que la vesícula de “Loustic” estaba a punto de explotar y era necesario operarlo. El tratamiento completo costó alrededor de 16 mil pesos.
“Por eso mucha gente los tira a la calle, pero qué mal pago cuando el perrito te ha dado amor y compañía.”
@loustic.world hoy muy Colombianitos, nuestro inquilino temporal lo pusimos tropicalon.
♬ original sound – Familia Supi
Reveló que entre enero y febrero desembolsó casi 23 mil pesos y tuvo que hacer una colecta entre sus colegas de trabajo.
“Se hizo una intervención y su tumor ni siquiera es operable. Es el amor de mi vida y, aun así, va a estar en una situación difícil: perderá peso, se pondrá amarillito, dejará de procesar la comida, vomitará, y eso no tiene reversa. Por eso le doy un medicamento que cuesta mil 500 pesos y le dura 20 días, pero sirve para que las células no se multipliquen y para disminuir la inflamación”, describió.
Comentó que sería conveniente que el gobierno verificara las credenciales de los veterinarios, ya que muchos quedarían en entredicho. Señaló además que en México no existen servicios funerarios para mascotas, a diferencia de Colombia, donde hay salas de velación donde la gente puede despedirse de ellas con la misma dignidad que se ofrece a las personas.
Compromiso animal: más que comida y techo
Para Alejandra, tener un perrito no es solo un gasto económico para alimentarlo, sino procurar que todo su entorno sea saludable: cuidar su salud, su condición física y su bienestar emocional. Por eso el compromiso animal es fundamental. También celebra que cada vez existan más espacios pet friendly.

La rescatista hace un llamado a quienes no pueden hacerse cargo de un animal a que apoyen a rescatistas y fundaciones que sí lo hacen. Invita también a la gente a acercarse a la perrera municipal para pasear a los perros, pues en ocasiones terminan siendo elegidos por los propios canes.
“Ellos tienen un plano espiritual; son ellos quienes encuentran a la gente.”
Alejandra ha viajado con “Loustic” y el resto de su familia perruna a Cozumel, Holbox, El Cuyo, París, España y Colombia. Aunque representa un gasto considerable, no concibe la idea de viajar sin ellos.
“Ellos se asoman curiosos por la ventana, así son, pero no ladran si los entrenas. Se montan al carro y están tranquilos, por eso está cabrón que haya lugares que te prohíban estar con los perros y que te pongan multas”, dijo.

Sus perritos tienen su propia habitación, decorada con fotografías de sus caritas, porque —como ella misma dice— hay personas que lidian con temas personales o espirituales, o simplemente no pueden ser indiferentes ante el sufrimiento animal.
La rescatista exhortó a la población a no comprar mascotas, ya que muchos animales de razas pequeñas provienen de criaderos ilegales donde son maltratados y las hembras son abandonadas enfermas una vez que ya no son útiles para la reproducción.
Para Alejandra Jiménez, su familia perruna representa un enlace sentimental enorme y el centro de su hogar. Por eso es importante que la sociedad genere conciencia, ayude a los animales comunitarios del vecindario y promueva la esterilización para reducir el abandono.

Finalmente, hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad para que no se tolere la zoofilia contra las perras de la calle.
“Se ha brutalizado la violencia hacia el animal porque no tiene voz; eso toca corregirlo a nivel social y con campañas educativas dirigidas a los niños para prevenir la violencia”, remató.








