Bien dicen que el perro es el mejor amigo del hombre y que es fiel. Esto se demuestra una vez más con la historia del Hachiko chetumaleño: así como el can más querido en Japón, en Chetumal existe una historia similar, la de “Canelo”, la mascota adoptada por los trabajadores de la terminal del ADO en la capital del estado.
“Nosotros pensamos que el dueño se fue de viaje y el perrito andaba hasta mojado tras los camiones, iba y regresaba. Pensamos que era como el perrito de la película (Hachiko), él se quedaba, y entonces, nosotros por humanidad empezamos a darle de comer”, dijo el taxista Ricardo.

Así llegó “Canelo” a la terminal de Chetumal
El conductor del sindicato de taxistas de Chetumal, Javier Armando Fernández Álvarez, relató que Canelo llegó a la terminal de camiones foráneos del sur de Quintana Roo porque perseguía cierto tipo de camión cada vez que la unidad salía del estacionamiento del ADO, lo cual daba a los taxistas del sitio la impresión de que buscaba a su dueño.
Señaló que el perrito tiene varios nombres, entre ellos el de “Chucho”, que se lo acuñó el gerente de la terminal de autobuses foráneos.

“Canelo”, el Hachiko chetumaleño y vigilante de la terminal
Javier Armando comentó que “Canelo” se gana las croquetas que le dan los choferes de taxi, ya que está “chambeando” cuidando la terminal, sobre todo cuando percibe que algún hombre anda con algunas “copas” de más o si se acerca alguna persona en estado de ebriedad o en situación de calle: se la pasa ladrando y lo sigue hasta que se va del sitio.
Dijo que “Canelo” deambula por los pasillos de la terminal del ADO y que es un perrito muy noble, que constantemente está en alerta y que es uno de los vigilantes del lugar.

Cuidados y cariño de los trabajadores
Javier Armando indicó que fueron los mismos empleados quienes le tomaron cariño, al ver que el perrito, al parecer, perseguía los camiones esperando que su dueño regresara por él. Por eso lo adoptaron y se encargan de alimentarlo, desparasitarlo, ponerle su collar que dice “Chucho” y hasta un chaleco con la leyenda “FBI”, que le colocan cuando hace frío.
Destacaron que “Canelo” está bien cuidado, porque no solo tiene sus platos en una entrada de acceso a la terminal, sino que incluso recibe pizzas de un local cercano.

La historia que difiere de Hachiko
El chofer Ricardo reveló que la historia de “Canelo” difiere de la de Hachiko, ya que, luego de haberlo abandonado, el dueño regresó a la terminal para llevárselo una vez que lo identificó.
“El tipo aseguró que era el dueño y que lo esterilizó, pero se notaba que lo tenía amarrado del cuello, pero aquí en la terminal, las mismas chicas de la limpieza y el gerente salieron para decir: ‘Suéltame a ese perro, porque ese perrito es de aquí’, pero al momento que lo soltaron, inmediatamente se metió al área del clima. Él es de aquí, ya es su casa y trabajo”, relataron Ricardo y Javier Armando.
La rutina diaria de “Canelo”
Comentó que hay otros compañeros que apapachan a “Canelo”, que incluso le compran empanadas. El perrito ya tiene una rutina dentro de la terminal.
Ricardo dijo que en la terminal del ADO hay tres turnos, y todos los trabajadores van y vienen, menos “Canelo”, quien está de forma permanente. De hecho, las empleadas de la taquilla son quienes lo bautizaron con el nombre de “Chucho”.

Un mensaje sobre el cuidado animal
Finalmente, comentó que fomentar el cuidado y el respeto a los animales ayuda a generar una sociedad con menos violencia, porque ha sabido de muchos casos de abandono y maltrato de mascotas, lo que contribuye a que exista una ciudad con más orden y menos fauna canina que resulte dañada.








