México enfrentará entre un 40% y 80% de estrés hídrico relacionado con la demanda y disponibilidad de agua para 2050, lo que generará graves conflictos en la población, según un estudio del World Resources Institute.
Ante esta inminente crisis, Quintana Roo, con el acuífero maya que abarca también la Península de Yucatán, debe proteger su suministro, ya que este ha disminuido considerablemente en los últimos ocho años. Actualmente, solo quedan disponibles 2,500 millones de metros cúbicos para su uso.
Advertencia de expertos
El director general de Centinelas del Agua A.C., Alejandro López Tamayo, advirtió que, para 2050, no se tiene garantizado que el acuífero maya mantenga un suministro hídrico suficiente. El cambio climático ha generado alteraciones en las temperaturas y patrones de lluvia, lo que podría provocar sequías prolongadas y dificultar la recarga natural del acuífero. Además, es urgente trabajar en evitar su contaminación desde el subsuelo.
El experto recordó que el acuífero maya de la Península de Yucantán ya ha presentado bajos volúmenes de agua en el pasado, una de las causas principales que afectó a la civilización maya. Las condiciones actuales de cambio climático podrían generar un escenario similar hacia 2050.
“No estamos exentos a un decaimiento del volumen de agua del acuífero maya. Recordemos que, en el 800 d.C., la civilización maya colapsó precisamente porque disminuyó el nivel del agua subterránea. Ya no les era posible extraer agua, y eso provocó un decaimiento de la población debido a una sequía prolongada en la Península de Yucatán”, explicó López Tamayo.
Factores de riesgo para el acuífero maya
El acuífero maya, del cual Quintana Roo obtiene su agua, está en riesgo debido a tres factores principales:
- Baja precipitación de lluvia, causada por largas temporadas de sequía.
- Aumento del nivel del mar, que podría generar intrusión salina en el recurso hídrico.
- Falta de saneamiento, que impacta directamente en la contaminación del agua a través del subsuelo.
Uso del agua en Quintana Roo
En Quintana Roo, el 70% del agua consumida es utilizada por la industria hotelera para atender a más de 20 millones de turistas que visitan los destinos. El 20% se destina al sector ganadero y agrícola, mientras que el 10% restante abastece a zonas urbanas y poblados.
Propuestas para proteger el acuífero
Una de las propuestas de Centinelas del Agua es convencer al gobierno municipal de Benito Juárez de utilizar los recursos recaudados del Derecho de Saneamiento Ambiental (DSA), cobrado a la industria hotelera, para reinvertirlos en programas y proyectos de limpieza del agua.
“Sería una forma de que el turista, que también genera aguas negras y contaminación, contribuya directamente a mejorar el municipio. Esto permitiría aumentar las interconexiones domiciliarias al drenaje y reducir la contaminación del agua subterránea”, explicó López Tamayo.
La iniciativa está en proceso de diálogo con el Ayuntamiento de Benito Juárez para destinar parte del presupuesto a la construcción y monitoreo de pozos de absorción. Además, se busca instalar al menos 45 puntos de monitoreo en las supermanzanas de Cancún para detectar áreas con mayor riesgo de contaminación por coliformes y bacterias, e implementar planes de saneamiento y nuevas conexiones de viviendas al sistema de drenaje.
Importancia de proteger el agua subterránea
El especialista destacó la importancia de cuidar el agua subterránea, ya que la calidad del recurso hídrico, libre de contaminantes, es esencial para mantener la belleza del Mar Caribe y la salud del acuífero maya. Altas cantidades de nutrientes y coliformes ya han causado cambios en el color del agua, como ocurrió durante dos años en Bacalar.
Desde la perspectiva del director de Centinelas del Agua, la entidad en 2025 se encuentra con el tiempo medido para atender los problemas más graves, como la contaminación del vital líquido en el acuífero. Es urgente crear políticas de infraestructura para la gestión del agua y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.








