La final del Mundial en Playa del Carmen reactivó a la zona turística, luego de que España venciera a Argentina y ganara su segunda estrella.
Los bares y restaurantes estuvieron llenos de comensales y aficionados que vivieron este día como una gran fiesta.
La coronación de España como campeón del mundo incentivó un ambiente de fiesta, en donde los rostros de los argentinos y argentinas que salieron a disfrutar del fútbol estuvieron en todo momento en vilo.
Incluso, la afición mexicana estuvo dividida, ya que había jóvenes que portaban la camiseta de Argentina y otros la de España, pero la emoción de muchos no se pudo ocultar con cada intento de gol por parte de los europeos, quienes dominaron el balón.

Playenses se reunieron para ver el partido en pantallas gigantes
Uno de los sitios fue “Sabor a Playa”, en donde los y las playenses llegaron para disfrutar del partido en las dos pantallas gigantes que fueron instaladas.
Yamal y Messi fueron los nombres que más se vieron en las camisetas de sus selecciones. La ciudadanía evidenció su fanatismo por sus equipos favoritos.
Pese al intenso calor, muchas familias decidieron salir de sus casas este domingo 19 de julio, pues los amantes del balompié lo que más buscan para este día es divertirse con la multitud y vivir cada intento de gol de España y Argentina.



Argentinos y españoles compartieron la fiesta durante final del Mundial en Playa del Carmen
En diferentes sitios se vio a argentinos y españoles compartiendo al unísono la emoción por la Copa del Mundial, y conviviendo con total respeto.
Sin embargo, la final se puso cardíaca en un gran partido que presenció el mundo entero, ya que los argentinos dieron guerra y bloquearon lo mejor que pudieron a los españoles.

Y aunque el primer gol de España no fue validado, la molestia y frustración de los aficionados fue evidente.
El tiempo extra que se otorgó en el partido definió el único golazo que la escuadra española anotó, lo cual culminó con el sueño de los porteños, muchos de ellos residentes en Playa del Carmen, quienes tuvieron que aceptar la derrota.








