Los encargados de la obra de desmonte en Playacar, que fue clausurada días atrás por la Dirección de Normatividad y Evaluación de Impacto Ambiental de Playa del Carmen, todavía están dentro del plazo, porque sí cuentan con una autorización de impacto ambiental, pero aún tienen tiempo para presentar su evidencia dentro del procedimiento administrativo, informó el titular de la Procuraduría de Protección al Ambiente de Quintana Roo, Alonso Fernández Lemmen Meyer.
El funcionario manifestó que calcula que en cuatro días se vencerá el término para que presenten toda la documentación que tienen. La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) es estatal, pero el manejo de las especies es de competencia federal.
“Extraoficialmente yo ya vi la autorización de impacto ambiental que tienen, pero no estoy seguro de que hayan cumplido con el programa de reubicación de fauna y no han cumplido con informes en la Procuraduría”, destacó.
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Alonso Fernández Lemmen señaló que cada vez que se otorga una autorización, las empresas deben seguir ciertas condicionantes y lineamientos, y uno de ellos es informar a la Procuraduría todos los informes relacionados con esas condicionantes.
El titular de la Procuraduría de Protección al Ambiente de Quintana Roo destacó que el programa de reubicación de fauna debe ser realizado por un especialista.
Fernández Lemmen reveló que es la primera vez que atiende este tipo de casos relacionados con avistamientos de fauna silvestre.
Explicó que el proceso de reubicación de los animales depende de la Secretaría de Medio Ambiente, ya que esta instancia es la que dicta las pautas, dependiendo del tipo de fauna que se trate. El titular de la PPA estatal mencionó que toda empresa debería reportar a nivel federal las especies que vaya encontrando.
“Pero yo creo que no sabían que había venados y tendrán que reubicar dependiendo de lo que la SEMARNAT les diga”, dijo.
Sobre la reubicación de fauna silvestre, Alonso Fernández Lemmen aclaró que los animales que usualmente ha escuchado que abundan en los predios son mapaches, coatíes, algunas serpientes y cocodrilos, pero no especies exóticas.
El personal de la Procuraduría de Protección al Ambiente de Quintana Roo se acercó al predio en construcción de Playacar, donde se encontraban dos venados resguardados por obreros que realizaban labores de desmonte en su hábitat, para aplicar una orden de restricción y levantar un acta, así como colocar sellos de clausura, informó el titular de dicha dependencia.
Agregó que no sabría decir con certeza si la empresa que realizaba el desmonte en el complejo residencial cuenta con su programa de reubicación de fauna, como se exige en la autorización de impacto ambiental, pero reiteró que todavía están dentro del plazo para presentar esa evidencia dentro del procedimiento administrativo.








