Los campesinos de locales están viéndose perjudicados por la sobreoferta de limón en Quintana Roo, ya que no logran venderlo como esperaban para este 2025, año en que la sequía y la baja demanda afectan su economía y plantaciones. Este alimento de la canasta básica se va pudriendo delante de sus ojos, mientras que las frutas como el tomate, pitahaya, naranja dulce, papaya y sandía van al alza en su precio, informó el productor de Bacalar, Ildefonso Benavides Dzul.
La dura realidad: Se pudre el limón por falta de demanda
El productor de la zona sur de Quintana Roo mencionó que desgraciadamente es más fácil vender una gaseosa de cola a la ciudadanía que frutas cultivadas por los campesinos del estado, las cuales generan mayor bienestar para la salud de la gente.
Ildefonso Benavides Dzul destacó que ve cómo muchos de sus colegas no tienen más remedio que observar la tierra viendo cómo se pudren los frutos que no pueden comercializar.

Sobreoferta de limón en Quintana Roo afecta a productores de cítricos
El integrante de la Unión Ganadera de Yucatán comentó que en la Península de Yucatán se está registrando la sobreoferta de limón, por lo que muchos productores de cítricos no logran darle salida a sus alimentos.
Señaló que los campesinos viajan a la central de abastos de Oxkutzcab, en el estado de Yucatán, para vender sus limones, y es allí cuando el precio de este fruto se ha elevado de 15 a 32 pesos.

Sin embargo, en la ciudad de Playa del Carmen todavía no se ve reflejado el incremento del precio por este fruto, y es por eso que en las tiendas el costo oscila entre 15 y 20 pesos el cítrico.
Otras frutas registran alzas de precio
Ildefonso Benavides Dzul describió que las frutas como papaya, sandía, pitahaya y el tomate están elevándose en precio; tan solo la sandía ya alcanza un costo de 35 pesos el kilogramo.
“Cuando hay remate de tomate en los supermercados, es que lo pueden aguantar de dos a tres días, luego se te pudre. Pero también va en aumento el precio de esta verdura”, indicó.
“Ahora que hay sobreproducción de limones, yo se los doy a mis cochinos pelones que tengo, trato que no se desperdicie nada”, dijo.

Monopolios y cadenas de supermercados acaparan el mercado
Ildefonso Benavides Dzul subrayó que uno de los grandes problemas que perjudica a la incipiente cantidad de campesinos en Quintana Roo sucede con las grandes cadenas de supermercados y monopolios que acaparan las ventas de los hoteles, restaurantes y demás compañías que viven del turismo, y no dejan espacio para los trabajadores del campo mexicano y sus familias.

Manifestó que el gran problema es que los hoteles, ya sean chicos o medianos, así como los restaurantes, requieren factura, y son muy contados los que consumen la producción local.
El campesino mencionó que es una “moneda al aire” confiar en el gerente de una gran tienda, facturarle y luego esperar a que te pague por tu mercancía, ya que en cualquier momento lo cambian y no se hacen responsables.
“Muchos productores han intentado venderles a los hoteles y no han podido, por eso la gran mayoría viaja a Oxkutzcab o a José María Morelos para vender todo ese alimento”, señaló.

Sistema agroforestal: Una solución para diversificar
Ildefonso Benavides Dzul mencionó que son pocos los campesinos que están en el sur de Quintana Roo y que entraron a programas como el sistema agroforestal, que es una práctica agrícola que combina la producción de árboles, arbustos y cultivos en un mismo espacio.
Lo anterior les ayuda a los hombres de campo a poder diversificar los productos que cultivan, por eso hay quienes tienen limonarios y no cuentan con más variedad, entonces es cuando más caen en la sobreoferta.








