“Pepe Tigre” pierde su predio tras una controversia legal y mediática por denuncias de maltrato a felinos en la Zona Hotelera de Cancún. José Juárez Gil, así conocido, se vio envuelto en el caso, que ya está cerrado pese al apoyo de sus simpatizantes, y ahora queda sin el terreno donde antes mantenía en exhibición a jaguares y tigres.
Declaraciones del titular de la SEMA
Durante una visita a Playa del Carmen, Óscar Alberto Rébora Aguilera, titular de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) de Quintana Roo, declaró que se llevaron a cabo mesas de diálogo con los manifestantes que apoyaron al exrestaurantero.
El restaurante Pepe’s Tigers, que también funcionaba como una especie de zoológico, se mantuvo hasta el 2005 en el kilómetro 6.5 de la Zona Hotelera de Cancún.
“Pepe Tigre” pierde su predio y decomiso de los felinos
El secretario dijo que ya no había fauna felina en el predio de las 20 hectáreas, porque desde el 2011 los ejemplares fueron decomisados por parte de la Procuraduría Federal de Medio Ambiente (Profepa), por casos de negligencia y lucro.
Actualmente, a “Pepe Tigre” le queda un último ejemplar, un jaguar, del cual sí cuenta con la procedencia legal, ya que en 2011 le decomisaron la mayor parte de los felinos por su procedencia ilegal.

El juicio por el predio de 20 hectáreas
“Pepe Tigre” pierde su propiedad de 20 hectáreas en la Zona Hotelera, que funcionaba como restaurante, derivado de un juicio que comenzó en 2012 y que, en los últimos meses, llegó a su última instancia.
Óscar Rébora señaló:
“Nos queda claro que hubo un tema de desinformación con la situación de ‘Pepe Tigre’, donde no cuenta con ejemplares en este predio”.
El funcionario mencionó que el juicio no corresponde a la actual administración estatal, ya que comenzó en dos gobiernos anteriores, y que el caso llegó hasta la última instancia legal.
Precisó que su dependencia tendrá que respetar lo que determinen los jueces.
Reacciones de simpatizantes y defensores de los animales
Finalmente, los simpatizantes y defensores de “Pepe Tigre” ven en este caso una injusticia y un intento de despojo gubernamental para proyectos hoteleros, mientras que los colectivos de conservación ambiental y las autoridades insisten en que se trata de aplicar la normatividad vigente sobre el lucro, la tenencia legal y el bienestar de los animales silvestres.








