El colectivo Madres Buscadoras de Quintana Roo reportó un aumento en el número de desapariciones en el estado, al tiempo en que alertó sobre la necesidad de hacer correcciones a la iniciativa para expedir la Ley sobre Declaratoria Especial de Ausencia presentada recientemente ante el Congreso local.
En entrevista, María Patrón Pat, representante del colectivo, informó que actualmente reciben entre siete y ocho fichas diarias de personas desaparecidas, lo que supone un incremento en el número de casos respecto a otros años.
“Recibimos de 7 a 8 fichas de denuncias de desaparecidos por día, desafortunadamente, por día ha estado subiendo de 7 a 8 fichas por día”, dijo.
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Entre los casos más recientes, el colectivo acompaña la búsqueda de María Belén, una ciudadana argentina reportada como desaparecida el pasado 6 de abril en la localidad de Alfredo V. Bonfil, así como la de dos jóvenes desaparecidos en Kantunilkín, municipio de Lázaro Cárdenas, quienes se dedicaban a la venta de productos cosméticos.
“En la actualidad estamos llevando el tema de la desaparecida de Belén, la argentina; estamos teniendo comunicación con sus familiares, se están realizando búsquedas en la localidad de Bonfil, que fue el punto donde ella desapareció”, explicó.
Sobre el tema, la Fiscalía General de Quintana Roo (FGE) descartó ayer que la mujer haya sido víctima de privación ilegal de la libertad, pues conforme a sus investigaciones, padece esquizofrenia y, al sufrir un episodio de dicho trastorno, se adentró hacia un área selvática.
Tras la desaparición de una mujer de nacionalidad argentina, ocurrida el 6 de abril de este año, en el municipio de Benito Juárez, la #FGEQuintanaRoo continúa las investigaciones para dar con su paradero. (1/3) pic.twitter.com/q6XlJRcubD
— Fiscalía General del Estado de Quintana Roo (@FGEQuintanaRoo) April 16, 2025
Sobre el caso de los dos jóvenes identificados como Luis Fernando y Oswald, Mary Pat relató:
“Desaparecieron el día 10 de febrero, no son empresarios, son empleados que venden productos cosméticos para mujeres y los enviaron al municipio de Kantunilkín para poder vender sus productos de una empresa, las cuales fue por primera vez que ingresaron al municipio (…) sin embargo, y desafortunadamente, no volvieron a salir del municipio”.
La FGE ha trabajado en ese caso durante tres días consecutivos en el lugar de los hechos.
“Estamos esperando el resultado de las cámaras de C5, que precisamente el mes pasado se inauguró en Kantunilkín”, agregó.
El colectivo también ha dado seguimiento a las condiciones en que se realiza la búsqueda de personas, señalando que hubo una actualización del Protocolo Homologado de Búsqueda y que las autoridades han comenzado a trabajar con base en sus lineamientos.
“Sí hemos podido tener avances en las investigaciones”, sostuvo.
Necesario corregir iniciativa de Declaratoria de Ausencia
A pregunta expresa, Patrón Pat respondió que aún cuando participaron en la construcción y contenido de la iniciativa para crear una Ley sobre Declaratoria Especial de Ausencia de personas desaparecidas, hay observaciones que podrían haberse pasado por alto.
Uno de los aspectos que mantiene inconforme al colectivo que representa, es la falta de filtros en la entrega de la Declaratoria de Ausencia.
De acuerdo con la madre de Francisca Mariner, asesinada y su cuerpo ocultado para hacerla pasar como desaparecida por su expareja, el documento que otorga a los familiares el reconocimiento legal por la desaparición de una persona puede ser usado para fines distintos a los que plantea la ley, como en su propio caso.
“En mi caso me pasó, la parte agresora, los que pusieron la denuncia por el tema de desaparición y que estaban peleando la calidad de ausencia de mi hija, era para ganar la custodia de mi nieta”, subrayó, con referencia a que la ex pareja de Francisca Mariner, fue quien presuntamente la asesinó y luego puso la denuncia por su desaparición para pasar desapercibido y, de paso, quedarse con la custodia de su hija.

Pat afirmó que, luego de tres años de procesos legales y búsqueda de su hija, pudo demostrar que la persona que solicitó la declaratoria de ausencia era en realidad el responsable del feminicidio de la joven.
“Posteriormente tuve que comprobar, después de tres años de lucha, para que yo pueda tener la custodia de mi nieta y posteriormente comprobar que esa persona que solicitó la calidad de ausencia era el asesino o el feminicida de mi hija”.
La vocera del colectivo señaló que este tipo de situaciones no son aisladas, y que al menos dos casos dentro de su colectivo reflejan un patrón similar, en el cual los agresores de mujeres desaparecidas disputan la custodia de hijos menores.
Por ello, plantea que la ley incluya mecanismos de verificación previos a emitir la Declaratoria Especial de Ausencia, que otorga derechos diversos a las víctimas indirectas de personas desaparecidas.
“Habría que centrar un poco el tema de investigación para saber si realmente es necesaria esa calidad de ausencia para que puedan dar la custodia”, expresó.
Además, advirtió que hay al menos 15 menores en los casos que acompaña el colectivo que quedaron sin padre y sin respaldo económico, y que actualmente no reciben ningún apoyo por parte de ninguna institución estatal.








